Dulce companía

Búsqueda

No tenia la más mínima idea de cómo seguir, confundido, avancé varios pasos solo para sentir que estaba avanzando, aunque en el fondo supiera que no iba a ningún lado. Busqué y busqué, sin saber bien que. De a poco, muy lentamente -para lo que yo estaba acostumbrando- me fui adentrando en mí y comencé a reconocerme.

Creación XI

Quien pudiera empujarme hacia el andar sin sentido...

Creación X

Quien pudiera despertar el alma en mi...

Creación VIII

Estoy en tus manos. Ya puedes percibir en mí el gesto propio de quien indaga con sorpresa -y algo de temor- las imágenes que brotan de las piedras y de los troncos, como si le estuvieran dando una batalla a la existencia.

Creación VII

Ya está por salir. Como en un parto, la figura comienza a mostrarnos su rostro. La jornada ha sido dura y aun queda mucho por hacer. La mirada se deja atrapar por esa imagen pétrea que lucha por ser. Acerca su mano, como si intentara dar una señal de confianza. Como si de dijera: no temas, soy tu creador, estoy aquí para moldear tu existencia.

Creación VI

Por momentos reina la confusión. El polvo se suspende en el aire que se vuelve irrespirable. Todos mantienen el ritmo. Parecen confiados de sus posibilidades. Uno los mira y no tiene otra alternativa que creer que saben lo que hacen. Creer que lo que parece destrucción alberga en algún lugar el comienzo de la creación.

Creación V

Yo se que estas allí, figura que he soñado en mis mejores sueños.  Si giro este tronco o lo mejor lo pongo de costado. No es tanto lo que debería sacar para encontrarte.

Creación IV

Hombres y mujeres con sus herramientas, inician -casi sin protocolos- la ardua tarea. Un par de perros dan vueltas y se van naturalmente integrando al espectáculo en el que una orquesta de amoladoras, motosierras y cuanta herramienta uno pueda imaginar, se dejan escuchar.   

Creación III

La figura de la almeja o concha de mar quedó grabada en la roca. La perfección de la naturaleza no deja de sorprenderme. Millones de años de historia geológica aparecen en este registro anunciando que alguna vez el mar cubrió con sus aguas estos territorios. 

Creación II

La ciudad recién despierta. Los transfer recorren hoteles buscando turistas que esperan ansiosos la excursión al Parque. Aprovecho la soledad y voy de a poco metiéndome en este escenario que alberga la idea del arte que no se dejó tentar por el desarrollo industrial.

Creación

Los troncos de lenga y las rocas traídas de la orilla del lago esperan. Como si supieran que pronto las manos de los artesanos comenzaran a hurgarlas, buscando en su interior las formas que tan celosamente guardan. Es aun temprano en la calida mañana de diciembre. El hombre -en silencio- busca para sus adentros lo que sus manos deberán encontrar en eso pedazos tierra.

Bajo el silencio XIV

La gente se va de a poco. El lugar va recuperando su soledad y mis oídos quedan dando vueltas la letra de esta canción compuesta por el grupo Anti-heroes de Río gallegos que dice:


Ahí permanecen para siempre bajo esta tierra, bajo el silencio.


De las cobardías humanas es un ejemplo este desierto.


De desaparición y de fusilamiento, de tumbas masivas en el campo abierto.

Bajo el silencio XIII

Se izan las banderas. La imagen me conmueve. Las palabras que rebotan en las montañas hacia el sur, me entristecen. Una niña lee un poema en el que reclama memoria. En una carta, Osvaldo Bayer les exige a los propietarios de la tierra que donen parte de ella a cooperativas de obreros. Todo es emotivo. Los organizadores agradecen la presencia y nos invitan a compartir el asado criollo que tienen preparado.

Bajo el silencio XII

La escena se va armando lentamente. Un grupo de rock cuelga una bandera en la que se puede identificar claramente la silueta del Gallego Soto, unos de los líderes del movimiento rural, que logró huir a Chile y salvar su vida. Atrás, dejó a cientos de trabajadores, que confiaron en la palabra del Ejercito Argentino y se rindieron incondicionalmente. Esto último, lo de la rendición, es también algo que no termino de entender, porque le cabe más a los que están en guerra y aquí no hubo ninguna guerra.

Bajo el silencio XI

Un joven se trepa por el mástil para enganchar la correa que permitirá izar las banderas. Todos expectantes de ver si logra cumplir la misión. La escena parece de película. El lugar no ha tenido y de no ser por este mástil y este grupo de personas, parece estar condenado a no tener bandera.

Bajo el silencio X

Llegamos. En el lugar, un grupo no muy numeroso de personas, prepara el espacio en donde tendrá lugar el acto. Un cartel, anuncia la construcción de un cenotafio en memoria a los caídos. Me llama la atención el uso del término caídos. Lo asocio con la denominación que se usa para recordar a los que mueren en las guerras. Y aquí no hubo ninguna guerra.

Bajo el silencio IX

Finalmente el paso queda liberado. La caravana de vehiculo se pone en marcha y en pocos minutos, todo se encauza. La jornada es calurosa y plena de sol. Hace tiempos que no recorría esta ruta y no es porque me guste esquivarle al ripio, todo lo contrario, es que uno –con el tiempo- va encontrando otros caminos para andar.

Bajo el silencio VIII

¿Se puede ver más allá? Nos cuesta la verdad y nos duele la memoria, por eso elegimos –a veces- mirar para otro lado. El siglo pasado se resiste a abandonarnos, ha sumado muchas tragedias. Desde ese lugar controla el escenario. Hay que recuperar el orden perdido. Pero para ello no hace falta violencia.