Dulce companía

Golondrina

Hoy es uno de esos días en lo que quisiera detener el vuelo de una golondrina y dejar que mis pensamientos la acompañen, vuelen -aunque sea por un rato- con ella.


Instante

Lo bueno de la fotografía es que se vuelve cómplice de uno a la hora de robarle a la naturaleza esos momentos únicos. Que sin ser muy técnico en la materia, teniendo solo  ganas de jugar un poco con lo que te aparece, podes descubrir composiciones que quizás nunca hubieras imaginado.

Volar

Sentir esa seguridad que solo siente quien tiene en su mente un objetivo claro. Sentr que puedo -como en un vuelo de pajaro- llegar a esa meta que me viene dando vueltas en la cabeza. Desplegar, en toda su amplitud, mi decisión, para ir al encuentro de eso que, aunque parezca lejano,  espera por mí.