Dulce companía

Pensar


Si no puedes dejar de pensar me dijo, estas perdido. Toda tu existencia va a quedar atrapada en ese entramado fatídico que es la memoria.  Recuerda que no somos lo que recordamos, que el pensamiento es solo una ilusión que se alimenta –casi narcóticamente- de la realidad inventada por los que no tienen ninguna consideración hacia tu persona. Tu persona es mucho más que pensamientos, trasciende incluso los restos que algún día tu parientes velaran tristemente en un ajustado ataúd.  Prueba dejar de pensar. Aunque sea por un momento.  Resiste el vértigo que ello seguramente te acarreará y déjate caer a ese vacío que te lo dará todo.

Es tarde


No creas que ha sido fácil me dijo, todo lo que he tenido que pasar para llegar hasta aquí. Quizás algún día pueda contártelo. Cuando logre disipar ese temor que me acecha, que se ha quedado rondándome como un fantasma, seguro que voy a poder narrarte, no solo por lo que he pasado sino también lo que he sentido. Tenía la mirada extraviada. Sus ojos parpadeaban mientras intentaban abarcar todo el espacio circundante. El ambiente era cálido, con buena temperatura pero ella parecía por momentos temblar de frio. No te hagas problema le dije, como para tranquilizarla, lo importante ahora es que estás aquí y que estas bien. Si me dijo, tomó mis manos con sus sudorosas y frías manos. Pensé en huir, en salir corriendo, en abandonarla, pero ya era tarde, mis extremidades se endurecieron inmovilizándome y ella se abandonó sobre mi cuerpo.