Casi desapercibidas pasaron las declaraciones del Diputado por el pueblo de El Calafate Julián Osorio, que –una vez más- salió a anunciar la posible ruptura del bloque justicialista en la Cámara de Diputados. Claro, que conociendo un poco la situación política de nuestro benemérito dirigente, es más que justificado que busque –declaraciones espectaculares mediante- el protagonismo perdido y como consecuencia de ello, el espacio político perdido, en una comunidad que lo ve más como un gestor ostentoso, que como un representante del pueblo en el ámbito provincial. Debo confesar que uno esperaba un poco más del lesgilador, pero a esta altura ya no quedan dudas de que no será por su labor legislativa que será recordado en la comunidad y quizás sea cierto, eso que cada vez suena más en la capital de la provincia, en la que lo reconocen como el Diputado Cuchara, porque ya no corta ni pincha y está seguramente esperando que llueva sopa para salvar otro periodo.
Las infaltables gaviotas alborotaban el cielo plomizo sobre un montículo de basura recién depositada por un camión volcador amarillo. Allí, naturalmente, merodeaba el suizo. Y le gustaba robar; pero sus “colegas” del basural no soportaban, aunque al final debían hacerlo, esa costumbre. La ley no escrita era compartir la basura, compartir los espacios. Pero no robarse entre ellos. – El basural del frío Héctor Rodolfo Peña