lunes, enero 25, 2021

Autopsia

 Una puñalada, dos puñaladas, tres puñaladas, cuatro puñaladas, cinco puñaladas; el forense hizo una pausa, levantó la mirada como buscando en el cielorraso una respuesta a la única  inquietud que le daba vueltas por la cabeza, en qué momento dejó de sufrir, se preguntó. Seis puñaladas, siete puñaladas, ocho puñaladas. Cuando registró la número trece, pensó en el victimario, en por qué no se detuvo acá si ya había cumplido con el cometido de quitarle la vida. Cuál habrá sido el motivo que lo llevó a seguir clavándole el tramontina hasta superar las cuarenta puñaladas. Hizo el informe, lo firmó y regresó a su casa. 




jueves, enero 14, 2021

Hablados

Las palabras

        nos hablan

No tenerlas

       no ser

hablados

      nos deja

como a la deriva

      huecos

condenados a

deambular

balbuceantes

por

la vida

tanteando

la realidad

para

no caer.

O como Shei 

la infante 

que

para ser

hablada

falsifica

palabras

arma

para sí 

una existencia

robótica

prueba ser:

repite repite repite

frases

googleadas

jueves, diciembre 10, 2020

Anosmia

 Dejé que el agua caliente vaya muy lento, con apenas un ligero chorrillo, llenando la taza en la que me preparaba un te. El color amarronado del saquito empezó a diluirse y un ligero aroma, apenas perceptible, pasó por mi nariz. Agarré una cucharita y probé. El sabor terroso se paseó por mi boca. Cerré los ojos y respire olisqueando el aroma que desprendía la taza. Todo estaba bien. Puedo disfrutar de un te negro, me dije, otro día más en el que puedo disfrutar de un te negro, repetí, como queriendo exorcizar ese miedo que me ronda a que la anosmia o  la disgeusia me priven de estas minucias placenteras que tiene mi vida.



miércoles, octubre 28, 2020

Emergencia

 Saltó por la ventana del segundo piso del hospital, dice la noticia. No encontró, no buscó, o (desbordado por la desesperación) creyó ver en ese vacío una salida de emergencia...



viernes, agosto 14, 2020

Despertar

 Cuando tambalean mis convicciones y parece que el sinsentido está por doblegarme, amanece así...


martes, julio 21, 2020

Procesión

El miedo a quedar aislado se pasea por la avenida como una procesión de los que necesitan creer en algo pero se quedaron sin fe.


lunes, marzo 23, 2020

500 años de qué...

"Enero de 1520. Sufrimos una terrible tempestad en medio de estas islas, durante la cual los fuegos de San Telmo, de San Nicolás y de Santa Clara se dejaron de ver muchas veces en la punta de los mástiles, y al desparecer, al punto se notaba la disminución del furor de la tempestad.

19 de mayo de 1520. Puerto de San Julián. Alejándose de estas islas para continuar nuestra ruta, llegamos a los 49º 30" de latitud meriodional, donde hayamos un buen puerto, y como el invierno se aproximaba, juzgamos a propósito pasarlo allí."

miércoles, abril 17, 2019

Eterno


La muerte de alguien cercano me recuerda que soy un ser temporal. Las otras muertes, la de los que no conozco, la que son tapas de diarios o las que simplemente suceden en guerras, accidentes o lo que sea, no me son indiferentes; pero no impactan en mí de la forma en la que lo hace la muerte de un conocido. Siempre me acuerdo de Hugo, un pibe de mi barrio que, cuando murió, tendría unos diez años. Jugando con una bicicleta aurora a saltar en unas lomas se descabezó. No recuerdo el funeral, ni que hayamos acompañado a la familia al cementerio. Sí que, una brisa de tristeza, nos quedó dando vueltas a todos por bastante tiempo. Después murieron mis abuelos, un tío al que quería mucho, mi padre y, cada tanto, cuando me empiezo a andar por la vida como si fuera dueño de ella, me desayuno con la noticia de que, alguien con el que compartí y que de alguna manera conocí, se murió, así, sin siquiera dar aviso. Y es ahí cuando me quedo como en pausa. Cuando adquiere otro sentido los encuentros, los abrazos, las llamadas y todo aquello que no hacemos por andar por la vida como si fuéramos eternos.

lunes, abril 15, 2019

Fonoteca por Malvinas


Congelados, heridos, cubiertos de petróleo, quemados, conmocionados, deshidratados, izados uno por uno a mano, con sogas y arneses, empezaban a ser desvestidos y luego abrigados y atendidos. Lloraban de felicidad. Otros no. Apenas se movían. Estaban a punto de congelarse y por eso se limitaban a mirar y a asentir, con movimientos lentos. El frío los había afectado tanto que ni siquiera podían cerrar los ojos. Los vi y pensé sí yo había brindado ese mismo espectáculo de desprotección y fragilidad.

Texto extraído de la pag.137 de la novela Puerto Belgrano – Juan Terranova 


jueves, octubre 25, 2018

Damascos

Hay angustias merecidas, pensé alguna vez, como la que sentí ese día en el que, subidos a su planta de damascos,  nos sorprendió el vecino y nos amenazó con acusarnos con  nuestro padre, a la noche, cuando este regresara del trabajo. El vecino nunca apareció. Tal vez lo haya dicho sólo para asustarnos. Pero en ese momento no sabíamos eso. El día se hizo largo. Recuerdo que me la pasé encerrado en mi habitación. Sufriendo, anticipadamente, por el castigo que mi padre nos propinaría. El temor se disipó no bien se apagaron las luces de la casa y todos nos fuimos a dormir. La angustia duró un poco más. Cada vez que alguien golpeaba la puerta de casa imaginaba que era mi vecino el que aparecería.

miércoles, agosto 01, 2018

Lejos

Como mazazos contra una frágil pared, las decisiones políticas, golpean a los habitantes de este lejano sur. Nada muy distinto a lo que sucede con otras regiones del país. Pero -en nuestro caso- por estar más lejos, el golpe parece que fuera más duro. Algunos ya preparan sus maletas: así no se puede vivir aquí, dicen indignados. Es probable que muchos se vayan. Ya pasó más de una vez.  Así como aparecen oleadas de inmigrantes que llegan buscando un mejor futuro, cuando las papas queman, del mismo modo en que llegaron, se van. Y está bien que así sea. Nadie debería ser obligado a quedarse en un lugar que no tiene nada para ofrecerle.

Autopsia

  Una puñalada, dos puñaladas, tres puñaladas, cuatro puñaladas, cinco puñaladas; el forense hizo una pausa, levantó la mirada como buscando...