Habrán transcurrido, más o menos unos seis años desde mi nacimiento -tiempos vividos en esa franja glaciar, montañosa, con su costa lacustre, que determinaba el límite natural que nunca antes había cruzado- para que, junto a mi familia, nos embarcáramos en una travesía, sin que hasta ahí pudiera imaginar cual sería nuestro destino. Recién, cuando la distancia con esa región empezó a acrecentarse -con la ayuda de un crepúsculo que avanzaba muy rápido, cubriendo con un manto de nubes purpuras lo que hasta ahí había sido mi mundo- empecé a tomar conciencia que lo estaba dejando atrás. Sin saberlo comenzaba a ser “el ayer”. Nuestro mañana será, el pueblo de El Calafate... Edición y encuadernacion realizado ENSOÑACIÓN… ~ taller de encuadernación artístico artesanal Colección “Campo limpio” – Cuento II •Primera edición de 100 ejemplares numerados •Tamaño A6: 10 x 15cm ...
Las infaltables gaviotas alborotaban el cielo plomizo sobre un montículo de basura recién depositada por un camión volcador amarillo. Allí, naturalmente, merodeaba el suizo. Y le gustaba robar; pero sus “colegas” del basural no soportaban, aunque al final debían hacerlo, esa costumbre. La ley no escrita era compartir la basura, compartir los espacios. Pero no robarse entre ellos. – El basural del frío Héctor Rodolfo Peña