Las necesidades humanas se satisfacen con bienes y servicios procedentes de tres fuentes: de la producción económica, distribuida a través del mercado o del Estado (muebles, vehículos, lecciones recibidas en la escuela o atención medica en un hospital); del intercambio no mercantil con otros seres humanos (crianza, afecto, cuidados, identidad, reconocimiento social,); y del medioambiente natural (agua para beber, aire para respirar, petróleo para quemar). Cuando la primera de estas fuentes es escasa y las otras dos son abundantes, entonces el crecimiento económico contribuye mucho al bienestar, porque permite obtener mucho más de lo que más falta. Porque el desarrollo es precisamente expansión de la esfera económica a costa de las otras dos. El problema comienza cuando hay mucha producción económica pero las otras dos fuentes del bienestar humano se han vuelto escasas, que es lo que pasa hoy. Llevamos cuatro años creciendo de manera explosiva como destino turístico, los niveles de inve...
Las infaltables gaviotas alborotaban el cielo plomizo sobre un montículo de basura recién depositada por un camión volcador amarillo. Allí, naturalmente, merodeaba el suizo. Y le gustaba robar; pero sus “colegas” del basural no soportaban, aunque al final debían hacerlo, esa costumbre. La ley no escrita era compartir la basura, compartir los espacios. Pero no robarse entre ellos. – El basural del frío Héctor Rodolfo Peña