Muchos interrogantes siguen dando vueltas en nuestra comunidad acerca del funcionamiento del parque de Nieve, en el que aparecen nuevamente involucrados el propietario de la estancia, el club andino, el concesionario y los funcionarios municipales, todos buscando -de una manera u otra- que lo prometido a la comunidad se concrete, para no terminar envueltos en un proceso que a esta altura ya podemos calificar como escandaloso ¿Será, como asegura el concesionario, que muchos de los problemas son responsabilidad del municipio que no cumplió con exigencias que este le impuso, como las de afectar maquinarias de manera permanente para mantener el camino, de aportar los baños químicos, de remover la piedras en la pista de esquí y no se cuantos reclamos más? Claro que es muy difícil discernir sobre la valides de estos reclamos, porque poco se sabe del alcance de los compromisos adquiridos por Méndez con Juncos, lo cierto es que nuestro Intendente se comporta con el empresario como si lo tuvie...
Las infaltables gaviotas alborotaban el cielo plomizo sobre un montículo de basura recién depositada por un camión volcador amarillo. Allí, naturalmente, merodeaba el suizo. Y le gustaba robar; pero sus “colegas” del basural no soportaban, aunque al final debían hacerlo, esa costumbre. La ley no escrita era compartir la basura, compartir los espacios. Pero no robarse entre ellos. – El basural del frío Héctor Rodolfo Peña