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Perdido


Se pasaba horas esperando, tratando de imaginar una escena, buscando una composición que lo conmoviera. Pensaba y pensaba. Forzaba hasta el extremo a su memoria y a su ingenio para combinar de la mejor forma posible esos recuerdos y esas ideas con el solo fin de que su creación sea original y potente. Rompía bosquejo tras bosquejo que terminaban en el cesto de basura. Es una tarea inútil pensaba mientras el paisaje se desplegaba generosamente frente a él. Había perdido, vaya uno a saber dónde, esa innata capacidad de mirar.


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