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Mostrando las entradas de 2023

Abrazados

 Una pareja pasa por la costanera. Van abrazados, como si sintieran frío. Es raro, en estos tiempos, ver parejas que caminen abrazadas. Ella es un poco más baja, lo que le permite a él cruzarle el brazo derecho sobre la espalda y sostenerla arrimada a su cuerpo. Ella lo lleva agarrado por debajo de la espalda. Hablan mirándose a los ojos. Ella tiene toda la atención puesta en él. La mirada, de abajo hacia arriba, concentrada en la escucha, la empequeñece un poco más de lo que realmente es. ¿Cómo será el vivir así, el uno aferrado al otro, sin espacio para nadie más? Tendrán unos cuarenta años, aunque ella parece más joven. Siguen caminando. Si no lo hicieran, sí detuvieran la marcha, tranquilamente podrían completar el abrazo, besarse y quedarse así, ensimismados, en su propio mundo, ajenos a los flamencos, a los cisnes, y patos que pueblan la bahía, y al paisaje de lagos y montañas cubiertas de nieve que los rodea.

Jorge Curinao

 

Témpano

Nadie presenció el desprendimiento, ni escuchó el sumergir estruendoso de la masa de hielo. Cuando emergió, a sus azules transparentes solo los acompañó el silencio. Después, por un instante, todo fue quietud, una glaciar quietud, que  se rompió con el soplo de un viento. Arrastrado por la inercia lacustre se desplazó pesado lento hacia un destino incierto. Navegó (o creyó hacerlo) alimentando, con su involuntario deshielo, la sed del lago incrustado en medio del desierto. Tuvo (se podría decir) una existencia sin testigos un pasar sin que nada, ni nadie, diera fe de ello.

Perdido

  La cabeza gacha  no alcanza a amortiguar el viento frio de la mañana La cabeza fría no ahuyenta  los pensamientos turbios que la mente enfrasca. El cielo atardecido aún está ahí. Mis ancestros alzaban la mirada buscando en lo alto señales que tranquilizaran su terrenal existencia. Yo, ahora, m iro al cielo y me digo que, sí tuviera un poco de fe o si aún conservara algo de esa inocencia de niño que recuerdo haber tenido, tal vez, en mis sueños no andaría tan perdido. 

La rama

 La Rama número 9 ya está disponible para leer y descargar gratuitamente (pdf) en revistalarama.com Para quienes la quieran en papel, también está la opción en revistalarama.com ¡Que la disfruten y compartan! La rama

Alma

 Si cada cuerpo alberga una eternidad que llamamos alma, por qué temerle tanto a la muerte.... No digo resignarnos pero si aceptarla, reconocerla, asumirla como parte de la existencia para poder vivir.

Decir

 En mis pesadillas sueño, despierto, que mi cuerpo se ha vuelto una guarida en la que se refugian las palabras que no supe decir.

De baja

  Fui un soldado nunca un mercenario no deserté no abandoné la batalla la batalla prescindió mí.

Pronóstico

  La meteorología  como todo pronóstico encubre una amenaza impone un temor siembra un miedo obliga a guarecerse. Nevadas y viento intenso,  dice que habrá... No lo pienso, me abrigo y salgo Afuera la intemperie se puede palpar afuera la inclemencia del tiempo siempre es más real