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Queremos ser

Queremos ser, una fuerza política que interprete a la sociedad y se proponga transformarla a partir de un núcleo de valores, a partir de pilares ideológicos sólidos, que se nutran y enriquezcan en virtud del debate y a partir de los interesantes cambios que se experimentan en todo el mundo.

No nos identificamos con las prácticas o con los fines de la actual gestión, la que se ha transformado en una máquina de reciclar y enriquecer dirigentes, mientras los militantes se vuelven a sus casas frustrados pero con la esperanza de construir algo nuevo.

Creemos que es posible construir espacios políticos a los que uno se sienta orgulloso de pertenecer.

Creemos en la democracia de partidos políticos y no pensamos que una fuerza partidaria deba ser una cáscara vacía que sólo sirve para atravesar los períodos electorales.

Mientras buscamos aportar a la construcción de un nuevo espacio político que sea a la vez honesto, transformador y con capacidad y ganas de gobernar, nos proponemos trabajar en dos sentidos: queremos que todos nuestros militantes sean verdaderos cuadros políticos, hombres y mujeres capaces de pensar, debatir y llevar adelante ideas y propuestas para transformar la realidad.

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Certeza

¿Pero acaso crees que se puede vivir así? Dijo, medio como murmurando para sí, tomó otro trago de vino, apoyó las palmas de sus manos sobre la mesa y con un gesto amenazador y ante la mirada distraída de ella, levantó un poco más la voz ¿De donde sacaste esa idea de que hay que ver el día a día? ¿Qué acaso tengo que estar rindiendo examen cada minuto de nuestra existencia? No, no querida, esto no va a funcionar así. O te comprometes conmigo hasta que la muerte nos separe o esto se termina acá, justo en este preciso momento. Iba a agregar algo más, confiado de que sus palabras estaban encauzando la relación, cuando ella se paró, dio una media vuelta y se marchó.  

Oveja negra

Es difícil no sufrir, no sentir la distancia con los demás, no pensar en el por qué te ha tocado a ti este camino de soledad Cuál es el precio que se paga por ser diferente, por no confundirse entre las majadas de ovejas blancas, por distinguirse entre tanta uniformidad.  Hay días en los que, en sueños, me veo correteando entre el montón, pero al despertar, vuelvo a mi realidad.  Es ahí cuando me digo: acepta tu destino, haz tu propio camino, vale pena intentar ser uno mismo.

Padre cielo XVII

No ha sido fácil levantarse. Las tapas de entrada y el guiso de lenteja rociado con un malbec hicieron lo suyo para que mi sueño tuviera una profundidad que no le conocía. Desayunamos y nos preparamos para regresar. Antes damos una vuelta y nos encontramos con esta hermosa construcción que oficia de templo de Dios. El Dios del colonizador, que ha decretado por los siglos de los siglos la vigencia de este espacio como el lugar en donde lo espiritual puede trascender. El templo artificial a los pies del templo natural. Pienso en todo lo que el hombre a destruido para imponer a su Dios y en lo noble y generosa que se nos ofrece la madre naturaleza como santuario para que nos demos una oportunidad de encontrarnos con nosotros mismos. Levanto mis ojos hacia la montaña y agradezco, no de rodillas, de pie, este ritual me quiere caminando.