Cuando llegó a su casa, estaba todo preparado. La única diferencia con otros cumpleaños la aportaba su esposa. Junto a su madre, las dos paradas en la puerta, lo esperaban sonrientes. Feliz cumple hijo, dijo su madre y le entregó un regalo. Un hermoso pulóver, como las otras prendas que le acostumbraba regalar. Ella lo tomó del brazo y lo acompañó hasta la mesa. Todo muy simple. Una torta, con dos velas numéricas que destacaban los treinta años. Su padre sentado en el frente, se paró a saludarlo. Este gesto –que solo se daba para su cumple- era para él muy importante. Esto no va a durar más de una hora, se dijo para si mismo, después salgo y me veo con Martín y Pepe, que seguro me han organizado un festejo en serio. Sonriente se dispuso a cumplir con el ritual. Su madre encendió las velas. Su padre preparó la cámara fotográfica para dejar testimonio de este momento. Sopló las velitas de los treinta y todos cantaron el cumpleaños feliz. Después vino un silencio. Y ella se acercó lentamente. Llevaba algo en la mano. Pensó que le iba a leer algo. Pero no. No era un papel, era un sobre, que ella entrego sonriente. Este es mi regalo para vos mi amor, le dijo y lo beso cariñosamente en la boca. Me lo confirmaron hoy, vas a ser padre.
Cuando reflexionamos sobre las cuestiones a tener en cuenta a la hora de formular proyectos sociales que puedan ser considerados exitosos en términos de impacto, surge con nitidez la necesidad de repensar sus componentes básicos. Toda intervención social debe tener: Un proyecto claro y con objetivos bien precisos. Líderes que lo lleven a cabo. Ciudadanos que participen. Recursos económico-financieros, humanos y tecnológicos. Un programa estricto de acción. Un tablero de comando que permita saber cómo tomar decisiones concomitantes. 1. El proyecto En la mayoría de los casos los proyectos no tienen claramente prefijados los objetivos que persiguen debido a que son muy generales o porque fueron concebidos en función de las necesidades de los firmantes de los presupuestos. Tanto en el ámbito público como en el privado, tanto a nivel de la micro-región como de la cooperación internacional, son los decisores de presupuestos los que definen la problemática a atender, pero casi siempre con una...
Son realmente espectaculares las fotos que sacas ^^
ResponderBorrarBueno regalo ¿no?
ResponderBorrarMe encaanta la foto
Por lo que parece no había pensando todavía en la paternidad. Qué buen relato.
ResponderBorrarBesos
¡El mejor regalo!
ResponderBorraraaaauuuuuuuuu!!!... que noticion y se la suelta asi sin mas!... como sean dicen que siempre es una bendicion.
ResponderBorrar=0D
besos!
Un bello regalo,
ResponderBorrarse recordará siempre
de su treinta aniversario,
una bella anécdota
para contar a su hijo.
Besos
ay, no!... ay, no!...
ResponderBorrarUn regalo para no olvidar nunca.
ResponderBorrarExcelente relato de cumpleaños.
Un abrazo va pa'el sur.
M.
bello
ResponderBorrarSi lo deseaba, ese es el mejor regalo que podría haberle hecho.
ResponderBorrarBesos