Salida suspendida, decía el mensaje de texto que envió a sus amigos, luego de que su madre le dijera al oído: no vas a dejarla sola, justo hoy, en un momento tan especial. El cumpleaños pasó a segundo plano. Todo comenzó a girar de nuevo en torno a ella. Seguro que es nena, dijo su mamá y ella asintió. Su padre tenia dibujada en el rostro una sonrisa que el no le conocía. Se quedaron charlando hasta tarde los cuatro juntos. No hace falta que vayas a la oficina, dijo su padre, haciendo con ella una concesión que a él nunca le había otorgado. Estoy embarazada, no enferma dijo ella y todos sonrieron aprobando la ocurrencia. A al semana veinte, ecografía mediante, llegó la noticia de que sería una nena y su madre que los acompañaba a todos los controles, se puso a llorar de emoción. Pensaron que se iba a desmayar, pero no, respiró profundamente, contuvo el aire en sus pulmones, levanto su mirada como mirando el cielo –aunque solo se podía ver el techo del consultorio- y dijo: este es un regalo de Dios, yo sabía que El, de alguna forma me iba recompensar y se confundió con ella en un fuerte abrazo.
Cuando reflexionamos sobre las cuestiones a tener en cuenta a la hora de formular proyectos sociales que puedan ser considerados exitosos en términos de impacto, surge con nitidez la necesidad de repensar sus componentes básicos. Toda intervención social debe tener: Un proyecto claro y con objetivos bien precisos. Líderes que lo lleven a cabo. Ciudadanos que participen. Recursos económico-financieros, humanos y tecnológicos. Un programa estricto de acción. Un tablero de comando que permita saber cómo tomar decisiones concomitantes. 1. El proyecto En la mayoría de los casos los proyectos no tienen claramente prefijados los objetivos que persiguen debido a que son muy generales o porque fueron concebidos en función de las necesidades de los firmantes de los presupuestos. Tanto en el ámbito público como en el privado, tanto a nivel de la micro-región como de la cooperación internacional, son los decisores de presupuestos los que definen la problemática a atender, pero casi siempre con una...
el milagro que nos deja a todos tan sensibles.
ResponderBorrarYo pase de no pensar jamas en hijos. Hasta que tuve a misobrino en brasos, tocarle las manitos, sentir una vida tan diminuta, tan hermosa...
Y como no contentarse con la fe... dimelo tu
Hi veo que se agrando la flia. no se si la tuya pero felicitaciones y millones de gracias por pasar siempre por mi espacio. Saludos enormes y nos estamos leyendo.
ResponderBorrarEl milagro de la vida moviliza a todos!!
ResponderBorrarAbrazo!!
Una vida en otra, es privilegio y memorable.
ResponderBorrarSaludos, monique.
Estas cosas me maravillan. Yo sería incapaz. De hecho, me recuerdan a las esculturas de arena que hacen en las playas.
ResponderBorrarBesotes
vida deseada?
ResponderBorrarno veo un nido feliz...o ando perdida en la nieve?