Pero la vida siguió igual, sin que nada lo hiciera pensar en que algo podía cambiar. La angustia le recorría el cuerpo mientras manejaba rumbo a la comisaría. Lo último que le podía pasar era esto, que por un olvido, le pasara algo a su hija. Albergaba en ella la esperanza de que un día rompiera el lazo que entre su madre y su esposa construían a su alrededor, dejando muy poco margen para que él pudiera intervenir. La idea de que su hija quedara atrapada en ese circulo vicioso que su esposa tan bien replicaba y que su madre arrastraba orgullosa, lo aterrorizaba. La idea del divorcio llevaba más de cuatro años dando vueltas en su cabeza. Estaba dispuesto a sacrificar su casa, el estudio, incluso a perder a sus padres, que nunca avalarían en él una decisión así. Pero no daba ese paso por miedo a perder a su hija. Voy a tomar ese pasaje y retomo dos cuadras más allá, por la principal, pensó y de un volantazo giró a la derecha, soportando el bocinazo del colectivero que justo iniciaba la marcha cargados de pasajeros. Puso tercera y aceleró. Lo último que alcanzó a ver –antes de impactar- fue un cartel pintado sobre la caja de un inmenso camión que decía Mudanzas Don Pepe.
Cuando reflexionamos sobre las cuestiones a tener en cuenta a la hora de formular proyectos sociales que puedan ser considerados exitosos en términos de impacto, surge con nitidez la necesidad de repensar sus componentes básicos. Toda intervención social debe tener: Un proyecto claro y con objetivos bien precisos. Líderes que lo lleven a cabo. Ciudadanos que participen. Recursos económico-financieros, humanos y tecnológicos. Un programa estricto de acción. Un tablero de comando que permita saber cómo tomar decisiones concomitantes. 1. El proyecto En la mayoría de los casos los proyectos no tienen claramente prefijados los objetivos que persiguen debido a que son muy generales o porque fueron concebidos en función de las necesidades de los firmantes de los presupuestos. Tanto en el ámbito público como en el privado, tanto a nivel de la micro-región como de la cooperación internacional, son los decisores de presupuestos los que definen la problemática a atender, pero casi siempre con una...
sugestivo, me gusta, y me encanta esa foto.
ResponderBorrarTriste...pero tan bello relato.
ResponderBorrarla imagen fabulosa. Besos!!
Qué trágico. "Don Pepe" es muy andaluz.
ResponderBorrarMuak
Fuerte tu relato. Hermosa la foto. Un abrazo!
ResponderBorrar...
ResponderBorrarSe va cerrando el círculo del relato.
Espero el desenlace.
A veces me siento frustrada cuando un personaje encuentra una salida muy diferente a la desición con convicción, sin que se la muerte una llave o una salida.
Saludetes para ti.
Mafalda
...
ResponderBorrarA lo que me refiero es que me gusta ver las consecuencias de las desiciones.
: )
Mafalda
Me gustó el final inesperado.
ResponderBorrarMuy bueno, y muy complicado el tema de los hijos de padres separados (o que deberían estarlo).
Saludos!
pero... todo eso por desear ser feliz? mecachendié!
ResponderBorrareste recreo de susencia, no me alivia el dolor que este olvido en capítulos me causa.
me ha colgado otra vez de él!
ah, si....todas las fotos son preciosas de una y otra forma.
ResponderBorrar