Dijo que volvería. Que la esperara. Que su ausencia no se prolongaría más de lo necesario. Que no iba a dejar de pensar en él. Que todo lo que habían imaginado juntos –a su regreso- sería posible. El, imaginó la espera como una pausa en su existencia. Construyó para si un mundo en el que el tiempo no existía. Alimentó la espera con todo lo que tenía hasta que devino en esperanza. En el barrio todos sabían que lo habían dejado plantado.
Cuando reflexionamos sobre las cuestiones a tener en cuenta a la hora de formular proyectos sociales que puedan ser considerados exitosos en términos de impacto, surge con nitidez la necesidad de repensar sus componentes básicos. Toda intervención social debe tener: Un proyecto claro y con objetivos bien precisos. Líderes que lo lleven a cabo. Ciudadanos que participen. Recursos económico-financieros, humanos y tecnológicos. Un programa estricto de acción. Un tablero de comando que permita saber cómo tomar decisiones concomitantes. 1. El proyecto En la mayoría de los casos los proyectos no tienen claramente prefijados los objetivos que persiguen debido a que son muy generales o porque fueron concebidos en función de las necesidades de los firmantes de los presupuestos. Tanto en el ámbito público como en el privado, tanto a nivel de la micro-región como de la cooperación internacional, son los decisores de presupuestos los que definen la problemática a atender, pero casi siempre con una...
escuche: no e habíamos puesto punto final al Olvido?
ResponderBorrarpiense una historia con sol, sin nieve, dele!
pobre el arbol!!!
ResponderBorrarno era mejor trasladarlo que dejarlo ahí plantado!?
grrrr!
¿Comparación metafórica con la realidad?.....En cualquier caso al árbol se le vé muy solito. Besos
ResponderBorrarPronto ese árbol
ResponderBorrarno estará sólo,
se dará cuenta
que le acompañan
las aves que en él
se posan y será
reposo del viajero.
Besos
Nada le hace mejor a un "plantado" que una buena y prometedora primavera.
ResponderBorrarYa va a ser. Todo llega.
Alberto...
ResponderBorrarrama… árbol…
languidez de un otoño intermitente…
salgamos a pasear por las raíces… habitemos las paredes del tallo… cantemos una alabanza de hojas…
en fin…
brotemos desde adentro.
gracias por pasar por mis letras y dejar tu huella...
hermosos días!!!
beso!!!
No hay que quedarse esperando...
ResponderBorrarEn todo caso, ver que pasa si vuelve.
Saludos!