Un cable a tierra, necesita nuestro Intendente Municipal, para descargar todas las broncas que ha acumulado en estos últimos meses, un cable a tierra, pero no de los que cuestan U$ 50.000, sino de los que los más baratos que ayudan a andar más tranqui a la hora de tomar decisiones publicas en representación de todos los vecinos. Y hablando de cables, roza la desesperación las reacciones de los funcionarios municipales, que ante la remota posibilidad de que el Concejo Deliberante no le apruebe un decreto ad referéndum por la compra directa de un cable, salieron por todos los medios locales y provinciales a despotricar contra los ediles y principalmente contra el Concejal Vivar, que no solo no aprobó el Convenio de la Hoya del Chingue, sino que su oposición a dicho acuerdo le costó la Presidencia del Concejo y el desplazamiento de dicho cargo por el ultramendizta Charlitos Caro. Como no saben como justificar la compra de directa del cable y no pueden encuadrar la misma en el convenio fir...
Las infaltables gaviotas alborotaban el cielo plomizo sobre un montículo de basura recién depositada por un camión volcador amarillo. Allí, naturalmente, merodeaba el suizo. Y le gustaba robar; pero sus “colegas” del basural no soportaban, aunque al final debían hacerlo, esa costumbre. La ley no escrita era compartir la basura, compartir los espacios. Pero no robarse entre ellos. – El basural del frío Héctor Rodolfo Peña