Me encanta estar en la costa cuando el agua empieza a bajar.
Tirar piedras que rebotan -haciendo sapito- y resisten, por
un instante, antes de sumergirse en la profundidad marina.
Dejar que los sonidos del oleaje -al mezclarse entre las
piedras- me relajen.
Sentir el encanto embriagante de mar cuando baja.
Recostarme en la orilla, cerrar los ojos y sumergirme en un sueño
que no puedo contar.
yo quiero que me enseñes a tirar piedras haciendo sapito
ResponderBorrar:)
tu haces de lo simple.. algo maravillosos.. y te admiro por ello
ResponderBorrar¡Qué BONITO! Foto y palabras. Besos
ResponderBorrarQué linda sensación!
ResponderBorrarAinsss, yo nunca he sabido tirar las piedras así y me da una evidia cuando veo que alguien lo hace y las hace saltar 3 y 4 veces!!
ResponderBorrarBesos
Pues mira, hasta ahora no me gustaba la playa.
ResponderBorrar¿Hacemos sapitos juntos?
Me encantaría
Miren
Sin duda tenés alas por dentro! Irse un poco en cada piedrá, que siempre tiramos hacía adelante. Volar un poco, no?
ResponderBorrarAbrazo!
Que ese relax
ResponderBorrarte embriague
mucho tiempo.
Besos.
Preciosa foto acompañada de grandes acordes
ResponderBorrar;)
Hermosa foto.
ResponderBorrarGracias por la visita.
Saludos!
Cuanto tiempo sin pasarme por aquí...preciosa la foto ...a mí me encanta hacer sapitos !
ResponderBorrar"noesperonada" pero seria interesante seguir viendote pasear por mi espacio ;D
ResponderBorrarun saludo!
A mí nunca se me dio muy bien lo de hacer sapito pero a base de muchos intentos lo conseguía. Qué juego tan simple y tan divertido, ¿verdad?
ResponderBorrarUn abrazo
El mar que posibilita tantas emociones encontradas: cuando baja la marea pude sumirnos en una sensación de absoluta paz; pero cuando está embravecido, es capaz de provocarnos verdaderos huracanes emocionales.
ResponderBorrarSaludos
Preciosa foto, me ha encantado.
ResponderBorrar¡Un beso enorme!