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Consultor


El hombre, estaba como todos los días, trabajando con sus ovejas, cuando divisó a las distancia, a la moderna 4 x 4, que atravesaba la estepa patagónica, cortando camino, como si no necesitara la huella para trasladarse. No alcanzó a acomodarse, cuando ya el vehículo había frenado frente a sus narices.
¿Cómo anda amigo?
Acá estamos, como siempre. Contestó.
Muchos animales tiene?
Unos cuantos jefe, como para vivir tranquilo.
Le puedo hacer una propuesta?
Mande.
Si le digo, exactamente, cuantas ovejas tiene en su campo, me regala una?
De acuerdo. Respondió, sin inmutarse.
El forastero, saco de la camioneta un aparato, lo encendió, espero unos minutos y con una sonrisa dibujada en la cara, le dijo: tres mil cuatrocientos ochenta y siete ovejas.
Verdad, confirmó el paisano y sin perturbarse, tomó una de sus ovejas y la cargó detrás de la camioneta.
Ahora, le puedo proponer algo yo, preguntó el dueño del campo.
Si, lo que Ud., mande, respondió confiado el visitante.
Bueno, si yo le digo cual es su profesión, Ud., me devuelve la oveja?
De acuerdo
Bien, Ud., es Consultor.
Si, tiene razón y me puede explicar como se dio cuenta? preguntó sorprendido el visitante..
Muy fácil, viene de afuera, se mete en mi negocio, me dice algo que ya se y encima pretende cobrar por ello.
Y por favor, devuelvamé el perro que le subí a la camioneta

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