Alejándonos de estas islas para continuar nuestra ruta, alcanzamos a los 49°30’ de latitud sur, donde encontramos un buen puerto; y como ya se aproximaba el invierno, juzgamos conveniente pasar ahí el mal tiempo , escribe Pigafetta, en su bitácora de viaje, un 1° de abril de 1520, frente a la costa de Puerto San Julián. Al hacerlo, esboza lo que se reconoce como el primer escrito, en proximidades del territorio que más tarde será la Provincia de Santa Cruz, y establece una fecha de referencia que se adoptará como el “Día de las Letras Santacruceñas”. Discutible, la fecha. Era, hasta la imposición del 4 de agosto como Día del Escritor Santacruceño, la única que aparecía en nuestro calendario, como excusa ineludible para que nuestros escritores y su producción literaria, dispongan de un momento de encuentro, se compartan lecturas, se recuerde a algún escritor desaparecido, o simplemente se haga una mínima pausa para reflexionar acerca de que se trata esto de la las “Letras Sant...
Afortunadamente, creo, en medio de esa manada...todos y cada uno somos distintos....Besos
ResponderBorrar"vale la pena ser uno mismo", me quedo con estas palabras...
ResponderBorrarSoy oveja negra, y a mucha honra. Lo primero, ser uno mismo.
ResponderBorrarBesitos
Para ser uno mismo, hay que ser muy valiente.Lo mas facil es dejarse llevar.
ResponderBorrarEs la única manera de ser, lo demás es parecer.
ResponderBorrarSaludos!!
Se paga un alto precio: la soledad.
ResponderBorrarPero al fin, siempre estamos solos, solos venimos y solos partimos. A pesar de todo, merece la pena.
Un abrazo y gracias por ser otra oveja más con la que compartir la hierba y hacer rebaño.
Pero si lo mejor es salirse del rebaño, no?
ResponderBorrarBesos
y vale la pena ser diferente a veces.
ResponderBorrarNo solamente merece la pena ser uno mismo, sino que yo creo que es una de las cosas más valiosas que podemos hacer en este mundo.
ResponderBorrarUn beso
Sentirse alguna vez oveja negra no es tan malo, solo te recuerda que eres distinto.
ResponderBorrarHay que ser siempre uno mismo y sentirse orgulloso de serlo.
Besos.
Uuy cuánta razón. Casi que son mis palabras las que asoman en este post.
ResponderBorrarMe gustó.
Un abrazo
Vale realmente la pena!!
ResponderBorrarSaludazos!
Siempre me gustó ser oveja negra: distinta, yo, singular...
ResponderBorrarAbrazotes!!
a mí me resulta no difícil, imposible, a pesar de mis propósitos, a pesar de creerme que vale la pena, aún así...
ResponderBorrarmucho mas divertido ser la oveja negra,claro que si :D
ResponderBorrarcarmaba! acabo de escribir en otro blog, lo mismo que escribiré aquí: un buscador inquieto de un destino que le pertenezca por completo.
ResponderBorrarme gusta eso, oveja negra!(esto solo para usté, eh?)
Burbuja y sufrir después o salir y sufrir ahora? Esa es la cuestión.
ResponderBorrartener lana blanca, tampoco implica igualdad del otro...
ResponderBorrary si, valela pena ser distinto, siempre y cuando sea porque lo eres, no por simple capricho :P.
Biquiños ^^
Muy bien tu camino!! En realidad la oveja negra suele ser la "oveja blanca" y las demás las negras......
ResponderBorrarIr contra la corriente es cosa ardua pero por eso no menos bella.
ResponderBorrarMe gusta tu manera de "decir".
Un fuerte abrazo.
MaLena.
Durìsima e irrenunciable manera de vivir la vida!
ResponderBorrarNo hay opciones, hay caminos sin retorno!
Abrazo!
Ando buscando gente con un perfil para invitarlas a que vean la invitación de mi blog... ¿dónde?
ResponderBorrarwww.tercerasalida.blogspot.com
A la espera...
Juan
Ser uno mismo, significa originalidad y generosidad, por puesto que vale la pena...
ResponderBorrarbesos, Monique.
nada personal? un relato sencilo, cauto,y bien alimentado de sentimientos rotundos!
ResponderBorrarun abrazo
lidia-la escriba internacional
Ser uno mismo, es el único camino a la integridad del ser. Buena elección.
ResponderBorrarUn abrazo