La escena se va armando lentamente. Un grupo de rock cuelga una bandera en la que se puede identificar claramente la silueta del Gallego Soto, unos de los líderes del movimiento rural, que logró huir a Chile y salvar su vida. Atrás, dejó a cientos de trabajadores, que confiaron en la palabra del Ejercito Argentino y se rindieron incondicionalmente. Esto último, lo de la rendición, es también algo que no termino de entender, porque le cabe más a los que están en guerra y aquí no hubo ninguna guerra.
¿Pero acaso crees que se puede vivir así? Dijo, medio como murmurando para sí, tomó otro trago de vino, apoyó las palmas de sus manos sobre la mesa y con un gesto amenazador y ante la mirada distraída de ella, levantó un poco más la voz ¿De donde sacaste esa idea de que hay que ver el día a día? ¿Qué acaso tengo que estar rindiendo examen cada minuto de nuestra existencia? No, no querida, esto no va a funcionar así. O te comprometes conmigo hasta que la muerte nos separe o esto se termina acá, justo en este preciso momento. Iba a agregar algo más, confiado de que sus palabras estaban encauzando la relación, cuando ella se paró, dio una media vuelta y se marchó.
Los jovenes solemos ser los más entusiastas... Pero no sé si la figura del tal Gallego Soto está siendo exaltada o ironizada.
ResponderBorrarInteresante...
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