¿Pero acaso crees que se puede vivir así? Dijo, medio como murmurando para sí, tomó otro trago de vino, apoyó las palmas de sus manos sobre la mesa y con un gesto amenazador y ante la mirada distraída de ella, levantó un poco más la voz ¿De donde sacaste esa idea de que hay que ver el día a día? ¿Qué acaso tengo que estar rindiendo examen cada minuto de nuestra existencia? No, no querida, esto no va a funcionar así. O te comprometes conmigo hasta que la muerte nos separe o esto se termina acá, justo en este preciso momento. Iba a agregar algo más, confiado de que sus palabras estaban encauzando la relación, cuando ella se paró, dio una media vuelta y se marchó.
Las infaltables gaviotas alborotaban el cielo plomizo sobre un montículo de basura recién depositada por un camión volcador amarillo. Allí, naturalmente, merodeaba el suizo. Y le gustaba robar; pero sus “colegas” del basural no soportaban, aunque al final debían hacerlo, esa costumbre. La ley no escrita era compartir la basura, compartir los espacios. Pero no robarse entre ellos. – El basural del frío Héctor Rodolfo Peña
"El escultor que te trabaja"....bss
ResponderBorrarquien no se limite a mirar, sino que sepa ver
ResponderBorrarsólo alguien poseedor de eso mismo ALMA.
ResponderBorrarEmocionarse ante una escultura, es su soplo de vida...
ResponderBorrar"buscando en su interior las formas que tan celosamente guardan"
ResponderBorrartodavia me acuerdo del comienzo
yrelamente todavia no se que decir sin que sea o se aproxime a una pavada.
pero que maravilla que guarda en si el escultor.
Yo creo que más bien es al revés: la escultura despierta el alma en los que disfrutamos de todo su esplendor.
ResponderBorrarBesitos
el amor, el arte o todo aquello lejano de lo epidérmico que es el espectáculo.
ResponderBorrarlo que vimos nacer... tiene sentido!
ResponderBorrarINCREIBLE!
ResponderBorrarChapeaux amigo!
Qué hermoso!!! de la madera nacen preciosidades ...
ResponderBorrarabrazos, Monique
Una obra de arte en plena gestación...
ResponderBorrarEl arte puede hacerlo....
ResponderBorrarabrazos, Monique.