Ir al contenido principal

Papel


Puede esperar. Si, el mundo puede esperar. No hace falta mucho. O mejor dicho con poco. Bajar un cambio. Cargar el equipo de pesca, esto solo como excusa y salir. Buscar un lugar en la extensa bahía y parar. Sumergirse en el paisaje que no se perturba con nuestra presencia. Pasar a ser un bicho más que se integra -lo más naturalmente posible- a un guión para nada improvisado. Resolver con muy poco el papel que en esta obra se nos ha asignado.

Comentarios

  1. El mundo puede esperar, de hecho supongo que espera... el mundo en general.. quizàs en un deseo comùn o casi comùn de hacer al lugar màs pacìfico.. A veces siento que yo no puedo esperar, que necesito eso de salir y pescar, de encontrar un espacio abundante en naturaleza pero internamente me siento sumergida en la rutina y a veces sofoca, asi como decias vos de la ciudad... y coincido.

    Un abrazo, cuantas imàgenes para descansar en tu blog!

    Vero.

    ResponderBorrar
  2. Justo de eso trataba mi cena de anoche, yo no se esperar...es cuestion de ejercitar la paciencia me dijo una amiga...
    Lindo!

    ResponderBorrar

Publicar un comentario

Entradas más populares de este blog

La memoria espectral de los frigoríficos

Cuando miro las fotos de los frigoríficos —ese primer intento de desarrollo industrial, que surgió como complemento del oro blanco que representó la lana ovina—, no me pregunto por qué dejaron de funcionar, porque eso tiene relación con factores externos a nosotros. Lo que me provoca —el entrecruzamiento de fotos de “ estas ruinas, impregnadas de la temporalidad” (1) , que reflejan un momento de la ocupación capitalista del territorio—, es pensar en cómo, el abordaje del pasado, puede ayudarnos a entramar los hilos de un futuro que no deja de ser incierto. ¿Son estas fotos un espejo en el que nos podemos mirar para empezar a reconocernos? Ahí se me aparece, Florida Blanca, ese asentamiento español, que -cuando deciden abandonarlo- lo prenden fuego. Imagino al aónikenk observando esa escena. Ellos que eran nómades por naturaleza, que más tarde sucumbieron frente al proceso de colonización de la tierra, tratando de entender, el porqué de esa destrucción. Pienso tambien en los ...

A veces

Hay esperas que calman. Y hay veces en los que, la calma, nos desespera…

Creación VI

Por momentos reina la confusión. El polvo se suspende en el aire que se vuelve irrespirable. Todos mantienen el ritmo. Parecen confiados de sus posibilidades. Uno los mira y no tiene otra alternativa que creer que saben lo que hacen. Creer que lo que parece destrucción alberga en algún lugar el comienzo de la creación.