Ir al contenido principal

Barril sin fondo

Casi como un ruego, desde las provincias petroleras, se reclama para que el Estado nacional aumente el precio del barril de crudo. De esta forma, insisten, se equilibrará los presupuestos provinciales al aumentar los ingresos por regalías y las petroleras podrán realizar inversiones y mantener los niveles de ocupación.

En este contexto, nuestro Gobernador, vuelve a decir una verdad: “YPF, de las últimas ganancias por alrededor de 1570 millones dólares, sacó la mayoría fuera del país”, para luego con esos fondos pagar la compra del paquete accionario, lo cual “es poco serio”,

Esta afirmación de nuestro mandatario -por ser cierta- no deja de ser poco efectiva a la hora de buscar una salida al congelamiento de regalías impuesto por Estado nacional. Y en este sentido, creo que resulta contradictorio, por una lado solicitar un aumentos del precio del barril de crudo –del que se benefician directamente las petroleras- y por otro denunciar que estas trasfieren al exterior sus ganancias. Incumpliendo con los planes de inversión y teniendo a los trabajadores colgados por falta de actividad.

Imagino que nuestro Gobernador tendrá en cuenta también que el presupuesto nacional se alimenta de estas retenciones y que bien podríamos asegurar que, de no cambiarse algunas reglas de juego, no se sorprenda nadie que un día nos desayunemos con que el barril ha tocado definitivamente fondo.
Fuente: Prensa Libre

Comentarios

Entradas más populares de este blog

La memoria espectral de los frigoríficos

Cuando miro las fotos de los frigoríficos —ese primer intento de desarrollo industrial, que surgió como complemento del oro blanco que representó la lana ovina—, no me pregunto por qué dejaron de funcionar, porque eso tiene relación con factores externos a nosotros. Lo que me provoca —el entrecruzamiento de fotos de “ estas ruinas, impregnadas de la temporalidad” (1) , que reflejan un momento de la ocupación capitalista del territorio—, es pensar en cómo, el abordaje del pasado, puede ayudarnos a entramar los hilos de un futuro que no deja de ser incierto. ¿Son estas fotos un espejo en el que nos podemos mirar para empezar a reconocernos? Ahí se me aparece, Florida Blanca, ese asentamiento español, que -cuando deciden abandonarlo- lo prenden fuego. Imagino al aónikenk observando esa escena. Ellos que eran nómades por naturaleza, que más tarde sucumbieron frente al proceso de colonización de la tierra, tratando de entender, el porqué de esa destrucción. Pienso tambien en los ...

No ser

Llegué a la escritura motivado por una búsqueda, en principio inconsciente, que se corporizó en mí cuando empecé a tener noción de lo que representaba el haber nacido en un campamento petrolero. Un lugar que, a la vez, era ningún lugar; un hábitat en el que, el único rasgo permanente, estaba conformado por lo provisorio. De hecho, mi permanencia en Cañadón Seco, duró lo que pudo haber durado la convalecencia posparto de mi madre.  La imagino a ella llevándome en brazos, en el transporte de Mottino y Acuña, mezclada entre los obreros que regresaban a Caleta Olivia.  Apenas unas horas de vida tenía y ya formaba parte de un colectivo. Un colectivo de obreros, llegados de todos lados buscando el amparo de eso que se erguía como una sigla que, en ese tiempo, todo lo podía: YPF. —Nacido en Cañadón Seco —decía cuando me preguntaban— y criado en Caleta Olivia —agregaba en el intento de transmitir alguna certeza acerca de mi origen. Empecé a pensar en esto cuando me vine a vivir ...

Plantado

Dijo que volvería. Que la esperara. Que su ausencia no se prolongaría más de lo necesario. Que no iba a dejar de pensar en él. Que todo lo que habían imaginado juntos –a su regreso- sería posible. El, imaginó la espera como una pausa en su existencia. Construyó para si un mundo en el que el tiempo no existía.  Alimentó la espera con todo lo que tenía hasta que devino en esperanza. En el barrio todos sabían que lo habían dejado plantado.