No recordaba cuantas carpetas había entregado, ni cuantos mail había mandado, ni cuando había abandonado la idea de incorporarse a una empresa importante, para aceptar cualquier cosa, mientras tuviera que ver con lo que había estudiado, estaba dispuesta a realizar el esfuerzo que fuera necesario. Revisaba su correo a la mañana antes de salir y a la noche al regresar, mensajes de sus amigas, mucho spam, le iban minando su animo y el temor a tener un bajón, la acosaba cada vez que apagaba la computadora y enfilaba para su cama.
Cansado de juntar retazos de sueños, en un rompecabezas imposible de armar, me dispuse a dormir de otra manera. Si, voy a dormir para soñar y recordar todo, me dije. Terminé la lectura de La Insoportable levedad del ser , de Milan Kundera , un libro que te quita el sueño y me dispuse a descansar. Soy de dormir corrido, pero a medianoche desperté. Lo primero que hice fue pensar en lo que había soñado y no recordaba nada. No puede ser. Siempre soñamos algo. “No es tan fácil soñar como un todo, los sueños son fragmentos por naturaleza. Si te propones soñar como un todo terminas soñando nada. Porque solo la realidad puede ser percibida como un todo. O sueñas o vives tu realidad.” Mientras dormitaba, la voz insistía en darme este mensaje. Ahora dudo si realmente estuve despierto.
Tuve épocas de bajones...ahora afortunadamente no...Besos
ResponderBorrarY algunos a veces se convencen
ResponderBorrarque si no hay trabajo en lo que
le gustaría tendrán que empezar
a lo que mejor se adapten.
Es la triste realidad pero es lo
que está ocurriendo. El que trabaje para lo que estudió tiene
verdadera suerte.Ella puede
ser una de las afortunadas.
Besos.
Mucho spam... demasiado spam...
ResponderBorrarlo mejor de los bajones, es la remontada.
besazos!!!!
Esta historia va a terminar bien!
ResponderBorrarpero cuando nos enfilamos al a cama nos esperan los sueños reales. a veces no los recuerdo, pero sé q están aquí y estarán en un rato más q vaya a dormir.
ResponderBorrarsaludos!