Dulce companía

Bola de nieve

Los chicos de El Calafate se calzaron los esquíes

El Calafate (PP). El esquí siempre fue una deuda para la gente de El Calafate, un deporte que disfrutaban aquellos fanáticos que se subían algún cerro a pie con los esquíes en la espalda. De a poco se concretó el sueño de contar con un Parque Municipal de Nieve propio y se fue instalando de a poco, año a año, la infraestructura necesaria para darle vida. Actualmente la Hoya del Chingue cuenta con un poma –el viejo medio de elevación del Club Andino Lago Argentino-, y con una flamante silla doble, puesta por el concesionario del Parque, Horacio Junco. Sólo faltaba ponerlo en marcha y sumar a la gente de la comunidad.

El 21 de junio, durante la conferencia de prensa de la IV Fiesta del Hielo, el intendente Néstor Méndez anunció que “la futura escuela apuntará a que el centro se sume como un verdadero centro regional y local, dónde aprender a esquiar sea gratuito para los jóvenes de la localidad. Esto es parte de una consigna pendiente relacionada con este tipo de pista que no son comerciales”. Por otro lado agregó que “todos sabemos que esta es una actividad cara y que llegar a un centro invernal no es accesible (...) Por ello para este invierno vamos a instalar la Escuela Municipal de Esquí en la Hoya del Chingue, así nuestros chicos y adolescentes podrán acceder al aprendizaje sin costo alguno”.

El 26 de junio se oficializó el anuncio y se concretó la creación de la escuela. Los instructores serían profesionales certificados por AAIDES (Asociación Argentina de Instructores de Esquí y Snowboard), que a su vez contarían con el apoyo de 6 colaboradores locales aportados por el Club Andino. Por otro lado se confirmó que la escuela sería totalmente gratuita, para chicos de la localidad entre 7 y 14 años.

Los gastos de transporte, equipo y enseñanza corrieron por parte de la comuna. La inscripción se abrió el lunes 2 de julio y para el 4 se habían inscripto 50 chicos.

La puesta en marcha

El director elegido para la escuela fue Álvaro Cañada, instructor profesional de esquí con habilitación internacional (AAIDES), quién se mostró interesado en el proyecto desde el momento que escuchó hablar de él. “Fue hace como dos años, cuando el intendente estaba en Las Leñas haciendo una revisión de lo que es un centro invernal.

Este año nos juntamos con él y ya fue una empresa firme. Queríamos ver cómo reaccionaba la gente, porque en este lugar está más acostumbrada al hielo que a la nieve y realmente nos sorprendimos, de la nada en la primer semana de inscripción ya contábamos con 50 chicos, dos días después eran 70 y de pronto nos encontramos con 160” afirma Cañada.

Por otro lado, Telma Zeer, también a cargo de la escuela y especialista en clases con los más pequeños, aseguró a Portal Patagónico que le parecía un proyecto muy interesante. “Yo estaba comprometida en el centro de esquí de Las Leñas, pero cuando me informaron de esta propuesta me pareció que era la clase de proyecto en el que yo quería participar (...) Es un servicio gratuito que hasta ahora nunca había escuchado que se diera en un pueblo, que además está muy interesado y atento a querer participar de esta actividad”.

El último profesor que se sumó fue Federico Köhler que, recién llegado de dictar clases en Andorra (España), recibió un mail con la invitación y aterrizó en El Calafate incluso antes de que llegara su equipaje de Europa. “llegué de España y aterricé casi de inmediato en El Calafate.

Me interesó mucho la propuesta y la idea de conocer un lugar que no conocía. Tuve que elegir entre hacer temporada en Bariloche o venir acá. Y acá estoy” afirmó Federico, el más joven de los instructores y “el profe” de los alumnos más avanzados.

El 4 de julio, con el cupo de inscripción completo y a menos de una semana de la largada, el Municipio de El Calafate apuró la construcción del refugio de montaña ubicado en la base del cerro. La idea era generar un espacio de contención para la escuela y para los distintos esquiadores que se acercaran al centro. El mismo se terminó antes del 9 de julio, día que la Escuela Municipal de Esquí de El Calafate comenzó a funcionar a toda marcha.

La falta de nieve no fue un impedimento

Todo estaba dado, pero el clima parecía no ayudar demasiado. Desde el inicio de la temporada invernal sólo había caído en la localidad una nevada digna de mención, que perdió protagonismo por una fuerte corriente de viento que la dispersó al día siguiente. Álvaro explicó la situación con una frase: “fue duro”. Explica que “fue muy difícil armar la pista, pero lo logramos e incluso se mantuvo a pala (...)

Luego de la nevada, viendo que el panorama era complejo, la gente del brasero se dedicó a conservar la zona del poma, para poder dar las clases ahí. Se hizo primero a pala, después el Municipio trajo una máquina CAT multiuso que recolectaba la nieve de los alrededores y la volcaba en la pista. Luego surgió la idea de traer dos camiones volcadores para traer buena nieve que había en zonas un poco más alejadas, hacer montañas y esparcirla. Yo te puedo asegurar que en cualquier otro lado, con estas condiciones, la escuela se cerraba”.

La escuela permaneció abierta y logró cumplir holgadamente con el objetivo: formar en el nivel inicial a la mayor cantidad de chicos de la localidad. Según Álvaro Cañada “esperamos que ese número se acerque a los 400 a fines de agosto”. Para la temporada que viene se estaba hablando de la compra de cañones generadores de nieve artificial. Si bien el Municipio no confirmó la compra, dado que dependerá en buena medida del próximo gobierno comunal, la gente de la escuela de esquí se mostró más que segura: “estamos averiguando precios de cañones nuevos y usados. Estamos seguros que el año que viene vamos a tener por lo menos dos, o esa es la idea” afirma Cañada, quién asegura que más que un sueño es una realidad. “Uno nuevo cuesta alrededor de 40 mil dólares” nos confirma Cañada, mientras agrega que “en El Calafate el uso de estos cañones garantiza la nieve más que en ningún otro lado por las bajas temperaturas constantes, con lo cual podés hacerlos rendir mucho más. Haciendo una capa abajo, cuando cae una nevada posterior se mantiene porque tiene un colchón, es decir que todo lo que cae suma en grosor”.

Inicio y proyección

El primer grupo comenzó las clases el 9 de julio. Por la cantidad de inscriptos y para poder brindarle la oportunidad a la mayor cantidad de chicos posible, se dividió el grupo en dos turnos: mañana y tarde.

Ambos contaron con clases diarias de 2 horas por un periodo de 5 días, es decir, de lunes a viernes. Se trabajó las últimas 3 semanas de julio y se confirmó que se trataría de hacer las 4 de agosto. Álvaro Cañada comentó a Portal Patagónico que si bien 5 días parecen poco, “los chicos son verdaderas esponjas, están preparados para escuchar y aprender, hay una receptividad absoluta por parte de ellos y sobre todo han tomado un entusiasmo importante en el deporte, que era la idea inicial. Con esta escuela estamos fomentando un semillero de esquiadores inaudito”. Por otro lado agregó que “al primer día por ahí están un poco reticentes, pero al tercer día ya le agarraron el gustito y es infernal cómo andan. Se ha logrado en pocos días que bajen como tienen que bajar, aplicando las técnicas básicas del esquí, controlando los giros y frenando a voluntad”.

Con respecto a la continuidad de la escuela para el año que viene, Álvaro asegura sin dudas que “sigue. La escuela se agranda exponencialmente, es un impulso que no podés frenar, porque el año que viene tenés a todos los egresados del primer nivel para pasar a un segundo, los chicos que quieran entrar en el primer nivel y además pensamos agregar a chicos de 5 y 6 años, que es la especialidad de Telma”.

A esto Telma Zeer comenta que “a partir de los 4 años un nene está maduro como para aprender y tener una adaptación en la nieve, ya con 5 o 6 no queda duda alguna. Este año no se hizo por una falta de equipos, pero se están consiguiendo para el año que viene, para poder armar ese grupo también”.

Las madres y los chicos

Durante una tarde de julio Portal Patagónico se acercó a la Hoya del Chingue junto a la escuela, para conocer a los chicos y a los instructores en pleno trabajo. Los grupos bajaban el cerro con soltura, aprendían el uso del poma y técnicas más complejas como esquivar bastones en la nieve haciendo slalom. Fue un miércoles, por lo cual los chicos llevaban sólo 3 días sobre los esquíes. A un costado de la pista Portal se encontró con dos mujeres que observaban la escena con una sonrisa de oreja a oreja. Eran sin lugar a dudas madres de alguno de los chicos. Se trataba de Fernanda Botty y Josefina Smart, que se acercaron a la pista para ver las clases de las que tanto hablaban sus hijos.

“Los chicos están simplemente fascinados. No lo podemos creer, incluso siendo vacaciones se levantan sin una sola queja a las 8, se preparan la ropa el día anterior, se dejan todo al borde de la cama, cosa que no hacen con el uniforme de la escuela” asegura Fernanda.

Por otro lado Josefina agrega que “se levantan realmente muy entusiasmados. Una referencia muy importante es la calidez de los instructores, todo el tiempo nos cuentan lo afectuosos que son, las felicitaciones cuando hay logros y como los incentivan. Realmente están muy motivados”.

Por otro lado Fernanda señaló que el hecho que sea gratuito “te da la posibilidad de que pueden hacer este deporte que es tan costoso con muy poco, con ropa impermeable y unas botas para subir ya está”. “El tema va a ser el año que viene, que calculo que va a haber otra movida igual, o sea que harán un segundo nivel. De hecho la pista ya va a tener otro ritmo. Las expectativas van a estar, por lo menos de parte de los chicos, porque los han dejado muy entusiasmados” agrega Josefina, mientras entre risas afirma: “sino van a tener un piquete de chicos y creo que también de padres”.

La temporada que viene
Si bien hay ciertas dudas acerca de la continuidad de la escuela, debido a las elecciones municipales de octubre, Álvaro Cañada no duda por un segundo en que el año entrante el organismo crecerá aún más. De hecho aseguró que se está hablando de crear un albergue para poder traer chicos de Río Gallegos y que puedan compartir la experiencia junto a los de El Calafate. “El año que viene las clases continuarán con cañones y un segundo poma que permitirá la incorporación de los chicos de Río Gallegos. Esto es una bola de nieve que se la hizo crecer y es difícil de parar, porque además hay contactos con otras localidades como Río Turbio que tiene su propia pista, donde si se tiene el apoyo municipal y provincial podemos armar una zona de esquí preparando equipos de cadetes para que compitan entre los dos centros, además de que se podría preparar profesores e instructores de nivel internacional, ya que la Asociación Argentina de Instructores de Esquí y Snowboard nos apoya” aseguró Cañada.

Lo cierto es que se piensa generar múltiples actividades para darle vida a un Parque que hasta el momento estaba a la espera de esquiadores. Por el momento los chicos están con las ganas de seguir, ahora falta que se sumen los adultos. De hecho el mismo Cañada señaló que “más allá del tema fundamental que es la enseñanza de los chicos de cualquier nivel socioeconómico en forma gratuita, podría darse que se transforme en una pista turística, no para que los grandes esquiadores vengan, sino porque es más factible que a los que se les ofrezca un paquete con dos días de esquí, lo vayan a tomar”.

Publicado Jue 13 de Septiembre 2007 -

Fuente: Portal Patagónico

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