Dulce companía

Desprenderse

Necesitamos desprendernos. Dejar atrás la masa. Iniciar en algún momento nuestro propio viaje. Aunque sintamos que vamos a la deriva, que estamos siendo arrastrados por fuerzas que no controlamos, que nuestro rumbo depende de cómo sople el viento; siempre es mejor desprenderse, pienso, mientras observo el témpano que navega solitario por el lago.


Narcisos

Hoy coseché mis primeros narcisos. Contrariamente a lo que suele suceder, este año, empezaron a florecer antes. Corté media docena de flores y las puse en la mesa.  Estarán ahí, dejándose contemplar, por unos cuantos días. Aunque mi gato no piense lo mismo.  

Deseo

A veces me atraviesa -como si fuera viento del oeste- un deseo de no aferrarme a lo que más quiero; de desarraigarme de este árido tiempo en el que la nada se vuelve -cada día que transcurre- aún en más nada; y los pájaros no vuelven a su nido.

Abril

El frío, la humedad, la noche que le roba segundos al amanecer, la quietud que invita a reposar; y los días de abril que se van.
 

Dice

Dice que la gente no ve un tornado, sino lo que éste hace; y que lo mismo nos sucede con determinadas personas...

Eclipse

El sol, la luna, el agua y yo intentando mantener mis pies sobre la tierra húmeda; con mi incapacidad de descifrar este universo y su misteriosa forma de sorprendernos.

Algo de mí

Algo de mí se fue con él. No sé si algún pensamiento, un sentimiento o algún deseo de esos que uno no sabe cómo compartir. Algo de mí se fue con él. No sé bien qué. Sé que me quedé, unos segundos, contemplando cómo se alejaba. Tenía el viento soplando fuerte sobre mis espaldas, como si me empujara a salir corriendo, a carretear para levantar vuelo.