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Coincidencia


Que te parece la idea de que Parques Nacionales se haga cargo del cuidado del Parque Provincial Península de Magallanes? Me consultó un vecino siempre preocupado por el tema.
La verdad –le dije- no me parece una mala idea pero, para opinar sobre el tema, tendría que saber un poco mas sobre los fundamentos de tal iniciativa, cual es el fin, cuales son las razones, etc. etc..

Parece que la idea es cuidar el recurso natural y evitar de alguna forma que su desarrollo se vuelva en contra de las inversiones que se hicieron en El Calafate, aportó el vecino y no me quedó otra que reconocerle mi total coincidencia con tan loable objetivo, lo que entusiasmó a mi circunstancial interlocutor, que ya mas animado agregó: que no existía ninguna duda que hasta la fecha la Provincia no se había hecho cargo de cuidar este recurso, salvo por la ley que salio medio de prepro y que es totalmente verificable la capacidad de gestión de la APN para administrar recursos de estas características en todo el país, en especial en esta provincia en la que su presencia lleva mas de setenta años, por lo que es indiscutible su conocimiento y manejo de la región. Otra vez y pocas veces me pasa, que de no tener claro un tema, aparece alguien con argumentos tan sólidos, que no me deja otra que reconocerle mi coincidencia con la iniciativa.
Puedo hacer una pregunta, dije medio tímidamente a mi entusiasta defensor del traspaso de la responsabilidad del cuidado de la Península de Magallanes, de la jurisdicción provincial a la jurisdicción nacional, antes de que diera por terminada la conversación: ¿Y que hacemos con las demás áreas naturales de la provincia? ¿Las dejamos abandonadas a la buena de Dios o las traspasamos a la jurisdicción nacional, porque es indiscutible que siguiendo la misma línea de argumentación, van a estar seguramente mejor cuidada por la APN que por la provincia? ¿Y con la estructura sanitaria? Podríamos aprovechar la volteada y traspasarle los hospitales a la jurisdicción nacional, que seguramente va gestionar de mejor manera este aspecto fundamental de la vida comunitaria. ¿Y la educación? En donde la provincia parece empantanada en la discusión salarial, ¿No sería mas practico volver a las históricas escuelas nacionales, traspasando a la Nación las escuelas que eran nacionales antes de que el menemismos se las sacara de encima y de paso también las provinciales, aplicando el sano criterio que se propone para nuestro parque provincial.

Ahora era mi vecino el que asentía medio perplejo. Sabes que tenés razón me dijo, cuando pudo intervenir, sabes que si nos ponemos a pensar bien, hay muchas cosas más que podríamos traspasarle a la Nación y que seguramente nos ahorraríamos con ello un montón de plata y montón de dolores de cabeza.

No, no, pare un poco amigo, que está insinuando Ud., que en cincuenta años de autonomía no hemos sido capaces de organizar adecuadamente la administración del estado para garantizarle a todos los habitantes de esta querida provincia una vida decorosa? ¿Qué después de más de medio siglo de avatares políticos, sociales y económicos, debemos comenzar a abandonar paulatinamente la idea de ser una Provincia como muchos anhelamos?

No, no, dijo mi amigo, mientras se frotaba el mentón con la mano derecha y buscaba en su memoria alguna razón que justificará su propuesta, en realidad no se, me dijo y se quedo pensando.

Pensar que parecía más simple, me dijo y medio cuestionándose así mismo preguntó en voz alta ¿Estaremos con esta propuesta de desobligarnos como provincia de un parque, dando un paso a favor del medio ambiente y de los vecinos de El Calafate o en realidad dando el primer paso atrás en la resignación de nuestros derechos autónomos como provincia?

Tal vez en nuestro caso –por ser simples ciudadanos, sin responsabilidades publicas- no incomode tanto que ensayemos a partir de esta propuestas medidas tan extremas, le dije como para bajar un poco la tensión, pero cuando los que hablan son representantes públicos ¿Hacia donde deberían estar encaminados sus esfuerzos? ¿Hacia la consolidación del estado provincial autónomo o al desplazamiento de este como medio institucional de los pueblos de organizar por su propios medios las mejores respuestas a las demandas comunitarias?
Cuando el gobierno peronista de mitad de siglo pasado proponía la provincializacion de los territorios nacionales, entre los fundamentos del primer Plan Quinquenal (1947-1951) se expresaba que: “Es indudable que algunos territorios han alcanzado alguno de los factores que les permite esta transformación pero es imposible realizarla en forma inmediata y simultánea. Por eso el Poder Ejecutivo encara la posibilidad de ir paulatinamente preparando los territorios para poder sufrir esa transformación; y esa preparación es de dos órdenes: de bienestar económico, con el desarrollo de obras públicas; de su sanidad; de su enseñanza y de un mejoramiento jurídico-político en el orden gubernativo, legislativo y municipal” .

Cuando leí este texto, se me ocurrió pensar que en estos cincuenta años –a pesar de que en los papeles conformamos lo que se dice en una provincia- en la realidad seguimos sufriendo esa transformación y que así como en otros tiempos hubo quienes propusieron separar del Estado Nacional a estos territorios conformando un nuevo Estado autónomo, hoy aparecen los que propician lo contrario en sentido extremo, como lo es el hecho de ceder a la Nación la responsabilidades que les son propias como Provincia autónoma.

Debo decir también, que los primeros alimentaban lo que a las claras no resulta más que una ficción, pero en el caso de los segundos, uno puede verificar por sus acciones, que no hacen este tipo de propuestas al voleo, sino que han venido trabajando duro para desmantelar cualquier posibilidad de que esta provincia funcione.

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