Dulce companía

Relación IV


Despertó bruscamente. Como cuando uno siente que se quedó dormido o que sin darse cuenta se le pasó la hora. Se sentó en la cama, encendió el velador y miró la hora: eran las cinco de la mañana. Sigo durmiendo, pensó. Mejor no, mejor me levanto y ordeno un poco el departamento, antes de ir a trabajar. El fin de semana había sido un desastre. Todo a contramano. Todo el tiempo ocupada tratando de encontrarle la vuelta a lo que, por un momento creyó poder recuperar, pero que, cuando él la tomó fuertemente del pelo, como para zamarrearla, comprendió que esa relación estaba definitivamente estaba terminada. 


3 comentarios:

  1. GRacias por haber "decorado y adornado" mi vida en esta blogosfera nuestra....Besos

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  2. El maltrato duele, humilla: la comunicación honesta, para evitarlo...

    Saludos, Monique.

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  3. A esas relaciones siempre se les debe poner punto y final.

    Me alegra ver que sigues activa. Ha pasado mucho tiempo!!

    besooos

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