Dulce companía

Solo

-No debe estar bien, pensó. -Si está volando sola no debe andar bien. Pero el ave no parecía tener problema alguno. Volaba con la decisión de quien tiene ya establecido un rumbo. Incluso, me animo a decir que, lo hacía con cierta displicencia. Como si la ausencia de otras aves volando con ella le facilitara el desplazarse. Como si no sintiera nostalgia por la bandada.


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