Dulce companía

Sigo siendo el rey


Luego de entregar el municipio a su rival electo para reemplazarlo, el ahora Diputado, se dirige hacia la capital, acompañado por un pequeño grupo de amigos, que en caravana abandonaron la ciudad, cuando aun no se avizoraban las primeras luces de la mañana.

El Canario pierde los votos, pero no las mañas


Nadie imaginó hace cuatro años que la sociedad Méndez/Osorio que asomaba como la síntesis del poder local, desembocaría en el fracaso político que es hoy y muy pocos imaginaban, que el “imbatible” terminaría abandonado apresuradamente el despacho municipal y confirmando en parte, la profecía que sentencia que a todo chancho le llega su san martín

Está claro que Méndez fue el que menos sintió el impacto de la derrota electoral y que por su posición política es el que mas rápido se acomodó a esta nueva situación y ensayó un plan de contingencia -que no estaba en sus planes- para salir lo menos averiado del naufragio político al que arrastraron a la Unidad para sumergirla en las frías aguas de la desconsolación.

Tarea nada fácil para un Intendente que se paso los últimos cuatro años mas tiempo en el dpto que la muni paga en Recoleta que en el despacho municipal, que se acredita como principal merito el de haber ocupado mas espacio en los medios de prensa por su acumulación de escándalos que por los aciertos de una gestión, que no le cabe otra calificación, que la de inexistente.

Por eso, no debe resultarle fácil hacer las maletas y desalojar la Municipalidad e irse a cumplir su nueva función como si no hubiera pasado nada, muchos cosas para acomodar en la caja de Pandora que armo durante su gestión y muchas cosas para desacomodar, para que al Intendente Electo no le resulte fácil transitar este nuevo tiempo que vive El Calafate, porque como dice un vecino, el canario pierde votos pero no las mañas.

Consecuente con su idea de ser el patrón de la ciudad y no habiendo tomado nota de que nunca llegó a más de capataz, reunió a sus colaboradores e impartió claras instrucciones de no colaborar con la gestión entrante, “que se arregle solo, ahora vamos a ver si es tan fácil ser el Jefe comunal” sentenció ante la mirada atónita de sus funcionarios, muchos de los cuales no se conmovieron ante la consigna, porque si de no hacer nada se trata, esa ha sido la principal característica de sus áreas.

No puede Méndez imaginarse otro escenario que el del fracaso de la gestión entrante, tal vez como una forma de explicarse esta derrota o como un deseo morboso de revancha para tanta gente que le sonreía al encontrarlo en los actos proselitistas y que a la hora de votar se cruzaron a la vereda del frente –anónimamente al principio- pero en muchos casos, gritando desaforadamente en la caravana con la que muchos festejaron el triunfo de Javi, pero que otros tantos aprovecharon para festejar la derrota de Méndez/Osorio.

“Así es la gente, hoy te venera y mañana te escupen el mate cosido, sino fíjate en los empleados municipales, la mayoría entró con esta gestión y hoy se pasean por el patio con las gorritas y te cuentan los días” comentó en la intimidad a uno de sus colaboradores, pero no atinó a hacer ninguna autocrítica, sigue convencido que si el candidato hubiera sido él, la historia hubiera sido otra.

Y así abre otro frente, toma distancia de Osorio, para cargarlo con la responsabilidad de la derrota electoral y mientras firma decretos con números atrasados decide el pase a planta permanente de muchos de funcionarios, sobre todo de los que fueron más funcionales a su estilo político, en un segundo les resuelve la estabilidad laboral, cuando por otro lado la provincia decidió incorporar a las mujeres que trabajan en las escuelas a las que tuvo a las vueltas durante cuatro años sin darles una respuesta digna, salvo reproches y amenazas.

Rompe papeles, atiende llamadas de manera apresurada, guarda en cajas documentos que lleva para su casa para mirar mas tranqui, aun no tuvo tiempo en pensar en lo que va a hacer como diputado, sentado entre esa mayoría legislativa en donde pasó a ser uno más en el montón, firma unos cheques para pagar gastos que solo él sabe que destino tuvieron, manda a comprar cubiertas nuevas para las camionetas, pregunta adonde fue a parar la fuente de la plaza, para bajarla del inventario, llama a Bs. As. y debe dejar un mensaje, el hasta hace poco “amigo funcionario nacional” no está disponible y ahí toma nota de que no sabe dejar mensajes, que es la primera vez que no lo atienden, llama a un colaborador y pide otra comunicación, tampoco lo atienden, en este caso la secretaria del funcionario nacional es más explicita “en este momento no lo pueden atender, porqué está atendiendo al nuevo intendente de El Calafate”…

Brújula


Una llamada de último momento para el Intendente electo, no habría tenido nada que ver con las gestiones oficiales que lo llevaron a Bs. As., sino con un pedido que un vecino se vio obligado a realizar, luego de escuchar a los conductores de Unidad y desconsolación hacer sus correspondientes autocríticas sobre los motivos de la catastrófica derrota electoral del 28 de octubre.

Mientras escuchaban radialmente a los conductores y frente a tanta evidencia de que Méndez-Osorio “perdieron la brújula” el vecino llamó al Intendente electo y le encargó encarecidamente que adquiriera una urgente, ya que en la zona no se consiguen y se las entregara a los muchachos el próximo 10 de diciembre, cuando devuelvan el Municipio.


La brújula (de "buxula", cajita hecha de boj o boxus) es un instrumento magnético que aparece descripto en La Divina Comedia de Dante, de la siguiente manera: "Los navegantes tienen una brújula que en el medio tiene enclavada con un perno, una ruedecilla de papel liviano que gira en torno de dicho perno; dicha ruedecilla tiene muchas puntas y una de ellas tiene pintada una estrella traspasada por una punta de aguja; cuando los navegantes desean ver dónde está la tramontana, marcan dicha punta con el imán."