Dulce companía

Desconfiado

Me dice que tengo que ser más desconfiado, que actuando así como lo vengo haciendo no voy a llegar a ningún lado, que no es que los tiempos hayan cambiado, no, que tal vez hoy la utilería y los escenarios sean diferentes pero que los roles y las conductas que estos representan siguen siendo igual de siniestras que en el pasado. La miro y hago como si la estuviera escuchando, como -incluso- si asintiera o acordara con todo lo que me acaba de decir y le invito un mate, un poco lavado, que ella toma como si estuviera bueno.



A veces pierdo

Vivo lidiando contra ese deseo de hacer de mis días una rutina, como si ello fuera a tranquilizar a los fantasmas que me rondan, como si el volverme repetitivo fuera a calmar los tormentosos sueños que me esperan al dormir. Por suerte, pierdo la batalla.