Dulce companía

Una ciudad para vivir, para crecer, para disfrutar..

Todos de alguna manera pensamos diariamente la ciudad en la que queremos vivir, los que nacieron aquí y los que elegimos este lugar para vivir.
Y cuando pensamos, tal vez nos pasa como cuando crecemos, vamos cambiando nuestras expectativas de la ciudad que queremos y en la que nos gustaría vivir.
El pensar la ciudad es tal vez un ejercicio individual que conforme en si todo un potencial de lo que la ciudad necesita: Pensar la ciudad como proceso colectivo.
Si, darnos la oportunidad de compartir con otros lo que imaginamos para este lugar, y darle de esta manera la oportunidad a la ciudad de comenzar a sentir que sus habitantes no le son ajenos, no le son extraños y que no viven la ciudad como clientes de un hotel que dejan sentado en el libro de quejas sus reclamos pero que no se siente comprometidos con mejorar ese lugar.
El comenzar a pensar la ciudad, es un desafió que tenemos todos los que decimos que nos sentimos parte de este lugar, que nuestra pertenencia va más allá de la oportunidad que todos vinimos de alguna manera a buscar de tener un trabajo o una oportunidad para desarrollar nuestros proyectos personales o familiares.

El comenzar a pensar la ciudad de manera colectiva implica de alguna manera aceptar que hay otros que también con sus diferencias y sus matices también tienen esa disposición y eso nos obliga a no solo decir lo que pensamos sino a estar dispuesto a escuchar.

Este espacio es un lugar para eso, para dejar plasmado lo que pienso de mi ciudad y para escuchar todo lo que de ella otros quieran decir.

Veamos que pasa....

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