Me cuesta encontrar la ruta. Estoy como detenido en el tiempo. Atrapado en una inmensa manta blanca. La sensación de no ir hacia ningún lado me invade y debo esforzarme para que el vértigo no se apodere de mí. El transcurrir monótono va minando mis esperanzas de salirme, de que el clima cambie, de que amaine el temporal en el que terminé atrapado. Bajo un cambio. Me olvido de pensar en ese futuro, por ahora tan incierto. Se que voy a pasar este momento. Más por intuición que por certeza, sigo deslizándome sobre la huella. No es la primera ni la ultima tormenta que me toca atravesar. Se que depende mí y que puedo como nunca volver a confiar en lo que puedo dar. Mañana, me digo, voy tener que contarle a alguien esto.
Forma y fondo de un terrorista social, como la realidad se impone a la fantasía no podemos reírnos de semejante rufían, hoy día denominados "hooligans" chocante su falta de criterios morales, desconoce la ética política, desconoce la autocritica, si sus exabruptos son de mal gusto. No entiende que no es el dueño sino un empleado del pueblo argentino, que se le paga por administrar bien el patrimonio no para q lo regale a las bestias q que por brutales métodos están en el poder pero que no convencen. Que si ha sido elegido x 4 veces, fue por 1 minoría q x el terror se impuso a la mayoría. Desde su posición en todos estos años debería haber aprendido que sus decisiones nos afectan a todos, que si hay agua suficiente no es para dilapidarla sino para cuidarla (con ese criterio de que si hay agua es pq no hay suficientes habitantes, le exigimos que si tiene dinero es pq los conciudadanos no tienen así que aplicando su medicina, que lo reparta y así habrá suficiente para todos)
ResponderBorrarNo tiene conciencia, carente de juicio por su verborrea deducimos que NO es ni medianamente inteligente, pura materia en bruto, vamos que entre un asno y él seguro q el borrico no rebuznaría tantas sandeces, para justificar su servilismo Si el asunto no fuera tan grave, quizás le buscaríamos un punto de humor a este bufón residuo execrable de la corte menemista y continuadora en el poder.