Dulce companía

Elogio a la fertilidad…

Hay en el noroeste argentino, un amor y un respeto por la pachamama, que a uno lo atrapa. Es un amor religioso que se profesa cotidianamente, en las calles, entre los sembrados y en medio de las soledades más oscuras, siempre está ella. Es un amor que pide perdón por los maltratos a los que la madre tierra ha sido sometida y que agradece la eterna entrega, que da frutos y que alimenta de vida nuestra existencia.

5 comentarios:

  1. bella imagen y justas palabras. saludos!

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  2. Cuidemos nosotros nuestra Tierra.
    Besos (ah y siempre es un placer volver por tu espacio)

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  3. Hola Noesperesnada,regreso ligero de equipaje a tu hermosa casa, aquí me quedo, gracias por tus letras, pasa buen día, besos cautivos...

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  4. Ayy ami esas cosas me encantan.
    Mucho respeto por las culturas originarias de Argentina.

    Cosas interesantes se encuentran en fornteras propias, hay que dejar de maravillarse con lo tan lejano que no se alanza. Se tiene a pocos km de distancia gran riqueza cultural que no se aprovecha.

    A vover a las raices, carajo.-

    Saludos para voce!

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  5. ¿?puedo decir, como buena fenimista que soy, que a las estatuas o monumentos a la fertilidad deberíamos construirles un tipo al lado, para que desnaturalicemos la paternidad irresponsable¿?
    Puedo? me dejas?

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