Levantarse. Correr las cortinas. Esperar el amanecer. Poner la pava. Encender la computadora. Sentir que el invierno se acerca. Las luces de la ciudad aun sienten la noche. La nube que juega a quedarse. La luna que agradece a esa oscura realidad que le permite seguir iluminada en el horizonte. Los primeros mates me sacan el sueño. No pierdas nunca la capacidad de contemplar y asombrarte de las pequeñas cosas que te regala la vida, me dijo un amigo una vez.
Las infaltables gaviotas alborotaban el cielo plomizo sobre un montículo de basura recién depositada por un camión volcador amarillo. Allí, naturalmente, merodeaba el suizo. Y le gustaba robar; pero sus “colegas” del basural no soportaban, aunque al final debían hacerlo, esa costumbre. La ley no escrita era compartir la basura, compartir los espacios. Pero no robarse entre ellos. – El basural del frío Héctor Rodolfo Peña
Espero no perder nunca la capacidad de sorprenderme con un amanecer o atardecer..o simplemente con la vida...Besos
ResponderBorrarsiempre encuentras, la forma de hacerme ver lo grande q es el mundo
ResponderBorrarSORPRENDERSE POR LAS COSAS QUE NOS SUCEDEN SI SON PARA AVANZAR Y DISFRUTAR SON BELLAS Y CIERTAS, PERO UNO SE ASOMBRA DE CADA CISA ULTIMAMENTE QUE A MI NO ME GUSTAN DEMASIADO! UN BESOTE
ResponderBorrarQue esplendida manera de describir un momento, un instante que adquiere una magnitud única!
ResponderBorrarHuelo y siento hasta en calorcito de algún leño encendido por ahi detrás.
Ese momento que describis, tal cual, tantas veces lo viví...levantarte, mirar por las ventanas, poner la pava y disfrutar del silencio que se va yendo mientras la ciudad despierta...que lindo sentir que otra u otras personas experimentan lo mismo...
ResponderBorrarvenir a "verte" también es un regalo
ResponderBorrarDe algo parecido he hablado hoy en mi blog.
ResponderBorrarMuak
Esos primeros mates matinales son un momento único... sólo quien toma mate lo comprende.
ResponderBorrarSaludos!
Ser diferente não é ser ovelha negra.
ResponderBorrarSien miedo, debemos ser lo que somos, sien necessidade de aparentar otra cosa.
Un beso