Dulce companía

Regalo

Levantarse. Correr las cortinas. Esperar el amanecer. Poner la pava. Encender la computadora. Sentir que el invierno se acerca. Las luces de la ciudad aun sienten la noche. La nube que juega a quedarse. La luna que agradece a esa oscura realidad que le permite seguir iluminada en el horizonte. Los primeros mates me sacan el sueño. No pierdas nunca la capacidad de contemplar y asombrarte de las pequeñas cosas que te regala la vida, me dijo un amigo una vez. 

9 comentarios:

  1. Espero no perder nunca la capacidad de sorprenderme con un amanecer o atardecer..o simplemente con la vida...Besos

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  2. siempre encuentras, la forma de hacerme ver lo grande q es el mundo

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  3. SORPRENDERSE POR LAS COSAS QUE NOS SUCEDEN SI SON PARA AVANZAR Y DISFRUTAR SON BELLAS Y CIERTAS, PERO UNO SE ASOMBRA DE CADA CISA ULTIMAMENTE QUE A MI NO ME GUSTAN DEMASIADO! UN BESOTE

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  4. Que esplendida manera de describir un momento, un instante que adquiere una magnitud única!

    Huelo y siento hasta en calorcito de algún leño encendido por ahi detrás.

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  5. Ese momento que describis, tal cual, tantas veces lo viví...levantarte, mirar por las ventanas, poner la pava y disfrutar del silencio que se va yendo mientras la ciudad despierta...que lindo sentir que otra u otras personas experimentan lo mismo...

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  6. venir a "verte" también es un regalo

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  7. De algo parecido he hablado hoy en mi blog.

    Muak

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  8. Esos primeros mates matinales son un momento único... sólo quien toma mate lo comprende.
    Saludos!

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  9. adelaide Monteirojueves, mayo 20, 2010

    Ser diferente não é ser ovelha negra.
    Sien miedo, debemos ser lo que somos, sien necessidade de aparentar otra cosa.

    Un beso

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