Dulce companía

Vueltas III

Vas a cobrar un sueldo por mes, le dijo su tío, libre de gastos, que se lo podes mandar a tu mujer. Pasaron tres años. Más de una vez pensó en traer a su familia con él. Pero las nenas son muy chicas y si bien la vida en el campo patagónico tiene cosas lindas, hay tiempos en los que el viento y el frio lo hacen todo insoportable.  Hoy,  como casi todos los días de mayo, el día pinta apacible. Frio si, pero con sol y sin viento. Siente el ladrido de sus perros y se levanta. Encenderá la cocina a leña con algunas brazas que quedaron de anoche. Se tomará unos mates. Preparará su caballo y junto a sus perros, irá hasta el puesto, en donde esperará a su patrón y al resto de la peonada. Las vacas viejas, los novillos y las vaquillonas que no están preñadas serán cargadas en el camión jaula  y llevadas al matadero. Las demás, volverán a la vega a pasar el invierno. Al final de la jornada, él pasará a buscar su bolso con algunas pilchas, cobrara su mensualidad y le pedirá a su patrón que lo pase a dejar en el pueblo. Allí comprará su pasaje de vuelta. Y cuando ya esté sentado en el colectivo, cerrará los ojos y agradecerá una vez más, que la vida tenga estas vueltas. 

7 comentarios:

  1. Y que sigan las vueltas!!
    Mientras las haya, habrá vida.....

    Besotesss

    ResponderEliminar
  2. ¿Trabajar para vivir o vivir para trabajar?

    ResponderEliminar
  3. La vida en esos parajes, no es pa'cualquiera!!

    Abrazo!

    ResponderEliminar
  4. A veces es dificil, pero cuando se tiene una familia, hay que hacer el esfuerzo siempre!!!..
    besos

    ResponderEliminar
  5. vendre mas a menudo por estas tierras. un saludo y gracias por su visita a mi jardin.

    ResponderEliminar
  6. Habrá vida en todas partes...ojalá que siga.... Un saludo

    ResponderEliminar
  7. vueltas y revueltas para que la vida tenga sentido, para valorar lo que todavía no hemos perdido...

    saludos

    ResponderEliminar