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Desarraigo

La culpa de que la patagonia no sea chilena la tiene Darwin, dijo nuestro circunstancial huésped como desafiando a todos los presentes, porque cuando recorrió estos territorios escribió que esto era un desierto y nada dijo y seguramente nada sabia de que -abajo del desierto, a pocos metros- había petróleo, gas, oro, plata y cuanta riqueza uno pueda imaginar.Todos reímos, no digo festejamos, pero un poco disfrutamos el comentario en tono de protesta que nuestro visitante de nacionalidad chilena realizaba, en su búsqueda de algo que justificara el porque hoy, él tenia que venir y pagar unos cuantos miles de dólares para comprarse un campo de veinte mil hectáreas en la patagonia.

La jornada había sido larga, muy tempranos salimos desde Gobernador Gregores, en un camioneta 4x4, decididos a mostrar las bondades de un campo que teníamos en venta y que si todo iba bien, compraría "nuestro amigo chileno" asociado con un renombrado escribano porteño.


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Cansado de juntar retazos de sueños, en un rompecabezas imposible de armar, me dispuse a dormir de otra manera. Si, voy a dormir para soñar y recordar todo, me dije. Terminé la lectura de La Insoportable levedad del ser , de Milan Kundera , un libro que te quita el sueño y me dispuse a descansar. Soy de dormir corrido, pero a medianoche desperté. Lo primero que hice fue pensar en lo que había soñado y no recordaba nada. No puede ser. Siempre soñamos algo. “No es tan fácil soñar como un todo, los sueños son fragmentos por naturaleza. Si te propones soñar como un todo terminas soñando nada. Porque solo la realidad puede ser percibida como un todo. O sueñas o vives tu realidad.” Mientras dormitaba, la voz insistía en darme este mensaje. Ahora dudo si realmente estuve despierto.

No ser

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