Seguimos viaje bordeando el río de las vueltas. La idea es ir hasta la base del Glaciar Huemules. Llegamos hasta el acceso, en donde el propietario ha construido unas cabañas y hay una hostería sin terminar. Nos recibe Ramón. Se alegra de nuestra llegada. Soy de Corrientes Capital y hace dos meses que estoy por acá, a veces los días se me hacen largos y recién ahora está comenzando a venir gente, nos dice con cierta resignación y muy amablemente nos indica como ingresar al bosque por un sendero. Se queda apoyado en el alambre, contemplando el paisaje.
¿Pero acaso crees que se puede vivir así? Dijo, medio como murmurando para sí, tomó otro trago de vino, apoyó las palmas de sus manos sobre la mesa y con un gesto amenazador y ante la mirada distraída de ella, levantó un poco más la voz ¿De donde sacaste esa idea de que hay que ver el día a día? ¿Qué acaso tengo que estar rindiendo examen cada minuto de nuestra existencia? No, no querida, esto no va a funcionar así. O te comprometes conmigo hasta que la muerte nos separe o esto se termina acá, justo en este preciso momento. Iba a agregar algo más, confiado de que sus palabras estaban encauzando la relación, cuando ella se paró, dio una media vuelta y se marchó.
contempla el paisaje y no ve futuro. sólo atina a observar la conjugación de todos los tiempos.
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