Dulce companía

Nada

EUno tendría que imaginarse al proceso electoral como algo normal después de haber atravesado mas de una docena de elecciones, entre parlamentarias y ejecutivas y tendría que pensar que –sobre todo los candidatos- tienen una idea clara de cómo encarar este proceso, para concluir lo más exitosamente el día en el que todos vamos a votar, cosechando los resultados de lo hecho en la campaña.

Podría también pensar que la gente y su forma de ver la política, en nuestro país y en nuestra provincia después de la crisis del 2001, cambiaron y que todos los formatos que usamos en el pasado, ya no están vigente y que por lógica, aplicarlos, solo anticipa el fracaso de los que no imaginan otra forma de relacionarse políticamente con la sociedad.

Y si nos remitimos al ámbito local, alguno podrá asegurar, que los acontecimientos provinciales y nacionales, no tienen ninguna injerencia sobre la gente a la hora de decidir esta, sus preferencias políticas y que por lo tanto los que piensan así, pueden seguir su plan de campaña sin prestarle mucha atención a los acontecimientos que mandan en la agenda provincial y nacional.

Esto último implicaría a la vez asegurar que no existen problemas transversales que atraviesan a toda la sociedad y que el proceso político local se dirime solo con las preocupaciones locales, las que funcionan ajenas a toda influencia foránea.

En base a esta conjetura, algunos pensaran que el conflicto docente no representa ninguna dificultad para el candidato oficial y que finalizado el mismo, la gente –ajena al mismo- va a seguir mirando a l Diputado por el pueblo, como un legitimo aspirante a suceder a Méndez en la Municipalidad local.

Que el hecho de que no haya contestado la nota firmada por mas setecientos padres y que haya votado en contra de la posibilidad de abrir una paritarias provincial, será olvidado por los vecinos, que seguramente no tomaran nota de esta conducta del diputado y que al cruzarlo en plena campaña no le reprocharan tal actitud.

Que los docentes, que casualmente son también vecinos, van a hacer la vista gorda y dejar pasar esta situación y van a volver paulatinamente a transitar los pasillos rumbo a la oficina de gestión de Viviplan, terrenos y subsidios, que el legislador posee en la localidad, restaurando el vinculo político con el mismo y el consecuente compromiso de acompañarlo electoralmente.

Que estos seis meses de campaña, van a permitir cicatrizar las heridas abiertas y las broncas acumuladas, para arribar en Octubre, todos felices y contentos, asumiendo todos paulatinamente que nuestro Diputado, nada podía hacer, para que los chicos de la educación publica local no pierdan dos meses de clases, que nada podía hacer como para que los docentes en huelga, recuperen los días caídos y la esperaza de regularizar la conformación de su escala salarial, que nada podía hacer para que los establecimientos educativos estén en condiciones de albergar alumnos, que nada podía hacer para que las obras comprometidas de escuelas nuevas estén en tiempo y en forma y que por sobre todo, nada podrá hacer en el futuro inmediato para que la comunidad mejore en aspectos que no son tan perceptibles y concretos, como entregar subsidios, en definitiva, que si le toca en gracia ser nuestro Intendente Municipal en reemplazo de Néstor Méndez, nada podrá hacer.