Llegamos al campamento y un cartel nos indica que faltan solo quinientos metros para llegar a la meta, a partir de ahora, nuestra suerte está echada. Llevamos casi cuatro horas caminando. La jornada ha estado cargada de una plenitud como muy pocas veces me ha tocado experimentar, pero las metas suelen ser así, nos definen en nuestras posibilidades y siempre he creído que uno solo tiene oportunidad de crecer, de escaparle a la mediocridad solo si se propone alcanzar metas que para el sentido común suenan a imposibles.
Cansado de juntar retazos de sueños, en un rompecabezas imposible de armar, me dispuse a dormir de otra manera. Si, voy a dormir para soñar y recordar todo, me dije. Terminé la lectura de La Insoportable levedad del ser , de Milan Kundera , un libro que te quita el sueño y me dispuse a descansar. Soy de dormir corrido, pero a medianoche desperté. Lo primero que hice fue pensar en lo que había soñado y no recordaba nada. No puede ser. Siempre soñamos algo. “No es tan fácil soñar como un todo, los sueños son fragmentos por naturaleza. Si te propones soñar como un todo terminas soñando nada. Porque solo la realidad puede ser percibida como un todo. O sueñas o vives tu realidad.” Mientras dormitaba, la voz insistía en darme este mensaje. Ahora dudo si realmente estuve despierto.
Totalmente de acuerdo con vos. La mediocridad sólo se supera de esa forma.
ResponderBorrarMuchas gracias por visitarme.
Saludos y buena semana!
Que privilegio vivir donde vivís…
ResponderBorrar-voy a pasar a conocerte-
Besos!
cuatro horas caminando!!???... que barbaro!, nada mas de leerlo me canso, caray, estoy segura que la recompensa del llegar al lugar final sera muy buena!
ResponderBorrarun beso
creo que con este viaje has pintado un mapa de la plenitud, de tu plenitud. bien por ello! XD
ResponderBorrarYa falta menos!!! Espero con impaciencia la llegada a destino.
ResponderBorrarMunuda excursión estoy haciendo con"vos"
Escapémosle a la mediocridad, y que se queden con el sentido común aquellos que no quieren ver ni modificar nuestra realidad.
ResponderBorrarMuy bueno entrar a un blog y que una de las primeros post sea de un lugar al cual llegué gastandolasuela por las rutas.
Sonia: si estuvieses en esa caminata te aseguro que es costoso pero al llegar al Chaltén (que quiere decir "montaña que echa humo" en tehuelche; más conocido en el mundo Occidental como "Fitz Roy") y observar algo tan natural y virgen en estos hacen olvidar cualquier dolor de piernas, aunque las topper de lona me hayan puteado un rato.
No quiero aguar la fiesta, ni adelantar nada y aguardaré que el viajante nos lleve a su voluntad.
Increíble!
Fraternal abrazo