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Orientar decisiones


Las más de seis mil camas de alojamiento turístico de El Calafate y la aerodependencia, que funciona como cuello de botella para el funcionamiento del mercado turístico, resultan una ecuación perfecta, para que muchos empresarios de la localidad, que ya pusieron algo más que recursos económicos en el destino.vuelvan, una vez más, a pensar en la necesidad de impulsar un programa de orientación de inversiones.

En este sentido, no son menos que llamativas, las declaraciones del Secretario de Turismo de la Nación, que señaló a los medios locales su preocupación, por la falta de estudio previo, de parte de los inversores a la hora de decidir la construcción de nuevos alojamientos en la ciudad y que se siga sin tener en cuenta las limitantes que impone la política aerocomercial.

Pero lo interesante de las declaraciones de Meyer, a quien no se le puede desconocer autoridad para hablar del tema, es que –si mi memoria no me falla- es la primera vez que desde el ámbito político oficial, se expresa la preocupación por la forma en la que se deciden las inversiones en nuestra ciudad y que dicha preocupación baje desde la máxima autoridad oficial de turismo de la Argentina, debería llamar la atención de más de uno de los que creen que la ciudad no necesita de regulaciones.

Pero está más que claro, que si hablamos de regulaciones, restricciones, orientación o como mejor uno quiera llamarlo, ninguna de estas medidas es posible sin la necesaria participación de la comunidad, que debería ser convocada por el sector político, para por lo menos iniciar un debate abierto de cómo ven este crecimiento y cuales son las preocupaciones cotidianas que los desvelan..

Ahora bien, uno dice, que las instituciones de la comunidad deberían ser convocadas por el sector político y aquí voy a hacer una pausa, porque todos sabemos que el sector político tiene en nuestro Intendente Municipal su principal referente ejecutivo y que en definitiva, debería ser este el que arme la mesa grande en la que se debata sobre el destino de El Calafate.

Y es aquí en donde, me pareció oportuno traer a colación los dichos de un miembro de Participación ciudadana que en oportunidad de recorrer la Planta de tratamiento de residuos sólidos urbanos, no tuvo mejor idea que la de entrevistarse con el Intendente Municipal, para felicitarlo por la iniciativa y para proponer a la vez, que se convoque a las organizaciones intermedias de la comunidad, para que todos juntos “hagamos de El Calafate una ciudad más limpia” y cual fue la conclusión a la que arribó, –según sus dichos- que Néstor Méndez “desconoce que existen organizaciones vecinales”.

Y si, yo sé que para los vecinos de la ciudad, no es ninguna novedad lo comentado por el desprevenido visitante, pero viene al caso hacer referencia a sus dichos, porque he llegado a la –tal vez apresurada- conclusión, que más que un plan de Orientación de Inversiones lo que nos hace falta es un plan de orientación de decisiones, si, de las decisiones políticas, porque no es menos que triste ver el grado de desorientación en el que se encuentran sumergidos los que deben dar a la ciudad un rumbo cierto.

Comentarios

  1. esto pense que era un espacio critico pero parece que ahora que hay que moderar habilita que seguramente esto no saldra pero igualmente queria decirlo que parece que se terminaron las criticas significa que es mas de lo mmismo,. chaoooooooooooooooo

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  2. ORIENTAR DESICIONES???? HAY QUE ORIENTARR EL PUEBLOO QUE SE ESTA YENDO AL CARAJOOO, ROBOS, ASALTOS. PELEASS CUCHILLADAS, PIBES QUE SE SUICIDAN. INSPECTORES , MUNICIPOALES Y FUNCIONARIOS MEZCLADOS EN PELEASSS,, ESTO ES UN QUILOMBOO YA!!!!!!!

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  3. No comparto muchos de los articulos de este espacio. Me parece interesante que si esta, que habla de orientar las inversiones. A los datos me remito. Ushuaia (centro turistico mucho mas desarrolado que el nuestro) tiene 70.000 habitante y 4600 camas. Calafate tiene 15.000 pongamos 20.000 habitante y 6500 camas, ademas de un enemiga ya a esta altura como es Aerolineas Argentinas. Hay que orientar las inversiones y no solo en alojamiento sino en muchos otros rubros. Alguien se fijo las cantidad de negocios de comidas que aparecen y desaparecen a lo largo de las temporadas.

    Adrian Ribas

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