Llegué a la escritura motivado por una búsqueda, en principio inconsciente, que se corporizó en mí cuando empecé a tener noción de lo que representaba el haber nacido en un campamento petrolero. Un lugar que, a la vez, era ningún lugar; un hábitat en el que, el único rasgo permanente, estaba conformado por lo provisorio. De hecho, mi permanencia en Cañadón Seco, duró lo que pudo haber durado la convalecencia posparto de mi madre. La imagino a ella llevándome en brazos, en el transporte de Mottino y Acuña, mezclada entre los obreros que regresaban a Caleta Olivia. Apenas unas horas de vida tenía y ya formaba parte de un colectivo. Un colectivo de obreros, llegados de todos lados buscando el amparo de eso que se erguía como una sigla que, en ese tiempo, todo lo podía: YPF. —Nacido en Cañadón Seco —decía cuando me preguntaban— y criado en Caleta Olivia —agregaba en el intento de transmitir alguna certeza acerca de mi origen. Empecé a pensar en esto cuando me vine a vivir ...
yo quiero que me enseñes a tirar piedras haciendo sapito
ResponderBorrar:)
tu haces de lo simple.. algo maravillosos.. y te admiro por ello
ResponderBorrar¡Qué BONITO! Foto y palabras. Besos
ResponderBorrarQué linda sensación!
ResponderBorrarAinsss, yo nunca he sabido tirar las piedras así y me da una evidia cuando veo que alguien lo hace y las hace saltar 3 y 4 veces!!
ResponderBorrarBesos
Pues mira, hasta ahora no me gustaba la playa.
ResponderBorrar¿Hacemos sapitos juntos?
Me encantaría
Miren
Sin duda tenés alas por dentro! Irse un poco en cada piedrá, que siempre tiramos hacía adelante. Volar un poco, no?
ResponderBorrarAbrazo!
Que ese relax
ResponderBorrarte embriague
mucho tiempo.
Besos.
Preciosa foto acompañada de grandes acordes
ResponderBorrar;)
Hermosa foto.
ResponderBorrarGracias por la visita.
Saludos!
Cuanto tiempo sin pasarme por aquí...preciosa la foto ...a mí me encanta hacer sapitos !
ResponderBorrar"noesperonada" pero seria interesante seguir viendote pasear por mi espacio ;D
ResponderBorrarun saludo!
A mí nunca se me dio muy bien lo de hacer sapito pero a base de muchos intentos lo conseguía. Qué juego tan simple y tan divertido, ¿verdad?
ResponderBorrarUn abrazo
El mar que posibilita tantas emociones encontradas: cuando baja la marea pude sumirnos en una sensación de absoluta paz; pero cuando está embravecido, es capaz de provocarnos verdaderos huracanes emocionales.
ResponderBorrarSaludos
Preciosa foto, me ha encantado.
ResponderBorrar¡Un beso enorme!