Dulce companía

Sabor a mar II

Debe ser por eso que insiste en volver a esta playa, a esperar que suba la marea, a recostarse  y cerrar los ojos y sentir las olas que rompen muy cerca de él y  luego percibir ese deslizarse del agua en retroceso. A veces suele aparecer con las zapatillas mojadas, incluso con los pantalones salpicados con agua, porque se ha descuidado o  el mar lo ha tomado por sorpresa o simplemente se ha dejado acariciar por una de esas tantas olas que insisten en venir hacia él.

1 comentario:

  1. ...y dejar que el agua se te meta entre los dedos...y disfrutar el retorno de la ola acaricíandote los talones. Es uno de mis placeres.... Muy lindo!

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