Dulce companía

Naturaleza y arte

El cielo de El calafate, a veces, cuando atardece, se enciende y te sorprende. Los fuertes vientos del pacifico, que se dan contra esa gran muralla que es nuestra cordillera, pasan y en su pasar, provocan un revuelo de nubes que se muestran de inimaginables formas. En esto, como en tantas otras cosas, no hay con que darle a la naturaleza. Ella juega con las formas, los colores y los movimientos sin prejuicio alguno, como seguramente solo pueden hacerlo los verdaderos artistas.



2 comentarios:

  1. Ese cielo de la foto es una pasada! un beso

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  2. y tu arte para verlo.

    tu mirada ahi, en ese instante!

    saludos!

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