Ir al contenido principal

¿Puedo?

Puedo esperar. Dejar que el día siga su curso. Darle la espalda a las urgencias que golpean mi puerta. Olvidarme de los días que vendrán, y de los que se fueron sin más. Puedo intentar hacer como si no estuvieras tan presente en mis pensamientos. Sentir, aunque sea por un instante, que no hay nada más. Imaginar que ese retumbar de mi corazón que marca el ritmo de mi existencia no lo provoca tu ausencia.


Comentarios

  1. Ese puedo suena a mezcla de "pero no quiero" y de "mentira, no puedo". En todo caso, lo más probable es que sea mejor no poder.

    Un abrazo

    ResponderBorrar
  2. A veces nos salva el no saber...
    Suele ser un refugio seguro!

    Beso

    ResponderBorrar

Publicar un comentario

Entradas más populares de este blog

A veces

Hay esperas que calman. Y hay veces en los que, la calma, nos desespera…

La memoria espectral de los frigoríficos

Cuando miro las fotos de los frigoríficos —ese primer intento de desarrollo industrial, que surgió como complemento del oro blanco que representó la lana ovina—, no me pregunto por qué dejaron de funcionar, porque eso tiene relación con factores externos a nosotros. Lo que me provoca —el entrecruzamiento de fotos de “ estas ruinas, impregnadas de la temporalidad” (1) , que reflejan un momento de la ocupación capitalista del territorio—, es pensar en cómo, el abordaje del pasado, puede ayudarnos a entramar los hilos de un futuro que no deja de ser incierto. ¿Son estas fotos un espejo en el que nos podemos mirar para empezar a reconocernos? Ahí se me aparece, Florida Blanca, ese asentamiento español, que -cuando deciden abandonarlo- lo prenden fuego. Imagino al aónikenk observando esa escena. Ellos que eran nómades por naturaleza, que más tarde sucumbieron frente al proceso de colonización de la tierra, tratando de entender, el porqué de esa destrucción. Pienso tambien en los ...

Padre cielo XIV

A mi izquierda, un catedral natural se deja ver. Me impactan sus formas, sus colores y la proximidad a ella. Los pasos ahora son más lentos y me detengo en tramos más cortos.  Madre roca, padre cielo, hermano de mi vigilia quiero ser cerro, para ganarte en alturas de piedra eterna, quedando siempre de pie sobre la tierra , dice el poeta de la patagonia en la última estrofa de Chaltén y su melodía me envuelve para darle a este momento un carácter casi místico.