Dulce companía

En medio de la tormenta

No hay un puerto seguro donde amarrar la conciencia. La deriva no es tan mala como la pintan. La tentación por llegar a tierra firme puede resistirse. Desanclar tu existencia tal vez sea algo más que una necesidad, tal vez, no tengas otra alternativa. No hay vientos que soplen a favor...

La dejo que siga hablando. No hay prédica que se arraigue en mí cuando estoy en medio de la tormenta.

1 comentario:

  1. No es fácil escuchar cuando estamos en medio de la tormenta, pero algo siempre queda para después que puede ser útil en la próxima.

    Un abrazo

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