Ir al contenido principal

Consultor


El hombre, estaba como todos los días, trabajando con sus ovejas, cuando divisó a las distancia, a la moderna 4 x 4, que atravesaba la estepa patagónica, cortando camino, como si no necesitara la huella para trasladarse. No alcanzó a acomodarse, cuando ya el vehículo había frenado frente a sus narices.
¿Cómo anda amigo?
Acá estamos, como siempre. Contestó.
Muchos animales tiene?
Unos cuantos jefe, como para vivir tranquilo.
Le puedo hacer una propuesta?
Mande.
Si le digo, exactamente, cuantas ovejas tiene en su campo, me regala una?
De acuerdo. Respondió, sin inmutarse.
El forastero, saco de la camioneta un aparato, lo encendió, espero unos minutos y con una sonrisa dibujada en la cara, le dijo: tres mil cuatrocientos ochenta y siete ovejas.
Verdad, confirmó el paisano y sin perturbarse, tomó una de sus ovejas y la cargó detrás de la camioneta.
Ahora, le puedo proponer algo yo, preguntó el dueño del campo.
Si, lo que Ud., mande, respondió confiado el visitante.
Bueno, si yo le digo cual es su profesión, Ud., me devuelve la oveja?
De acuerdo
Bien, Ud., es Consultor.
Si, tiene razón y me puede explicar como se dio cuenta? preguntó sorprendido el visitante..
Muy fácil, viene de afuera, se mete en mi negocio, me dice algo que ya se y encima pretende cobrar por ello.
Y por favor, devuelvamé el perro que le subí a la camioneta

Entradas más populares de este blog

La memoria espectral de los frigoríficos

Cuando miro las fotos de los frigoríficos —ese primer intento de desarrollo industrial, que surgió como complemento del oro blanco que representó la lana ovina—, no me pregunto por qué dejaron de funcionar, porque eso tiene relación con factores externos a nosotros. Lo que me provoca —el entrecruzamiento de fotos de “ estas ruinas, impregnadas de la temporalidad” (1) , que reflejan un momento de la ocupación capitalista del territorio—, es pensar en cómo, el abordaje del pasado, puede ayudarnos a entramar los hilos de un futuro que no deja de ser incierto. ¿Son estas fotos un espejo en el que nos podemos mirar para empezar a reconocernos? Ahí se me aparece, Florida Blanca, ese asentamiento español, que -cuando deciden abandonarlo- lo prenden fuego. Imagino al aónikenk observando esa escena. Ellos que eran nómades por naturaleza, que más tarde sucumbieron frente al proceso de colonización de la tierra, tratando de entender, el porqué de esa destrucción. Pienso tambien en los ...

No ser

Llegué a la escritura motivado por una búsqueda, en principio inconsciente, que se corporizó en mí cuando empecé a tener noción de lo que representaba el haber nacido en un campamento petrolero. Un lugar que, a la vez, era ningún lugar; un hábitat en el que, el único rasgo permanente, estaba conformado por lo provisorio. De hecho, mi permanencia en Cañadón Seco, duró lo que pudo haber durado la convalecencia posparto de mi madre.  La imagino a ella llevándome en brazos, en el transporte de Mottino y Acuña, mezclada entre los obreros que regresaban a Caleta Olivia.  Apenas unas horas de vida tenía y ya formaba parte de un colectivo. Un colectivo de obreros, llegados de todos lados buscando el amparo de eso que se erguía como una sigla que, en ese tiempo, todo lo podía: YPF. —Nacido en Cañadón Seco —decía cuando me preguntaban— y criado en Caleta Olivia —agregaba en el intento de transmitir alguna certeza acerca de mi origen. Empecé a pensar en esto cuando me vine a vivir ...

Pasado

Horno da barro, confundido en la montaña, disimulas tu existencia. Te mantienes aferrado a la tierra que te dio vida. Los   fantasmas de un pasado que resiste, juegan en tu interior y llaman al fuego que te enciende para alimentar esperanzas...