Si miramos hacia el norte, uno puede ver al lago Argentino y más acá asoma tenuemente el Cerro el Petiso. Todo sigue igual. Casi un siglo de historia nos separa de aquellos trágicos acontecimientos y nada parece haber cambiado. El paisaje tiene incluso incorporado el alambrado como único síntoma de la presencia de humana.
Cansado de juntar retazos de sueños, en un rompecabezas imposible de armar, me dispuse a dormir de otra manera. Si, voy a dormir para soñar y recordar todo, me dije. Terminé la lectura de La Insoportable levedad del ser , de Milan Kundera , un libro que te quita el sueño y me dispuse a descansar. Soy de dormir corrido, pero a medianoche desperté. Lo primero que hice fue pensar en lo que había soñado y no recordaba nada. No puede ser. Siempre soñamos algo. “No es tan fácil soñar como un todo, los sueños son fragmentos por naturaleza. Si te propones soñar como un todo terminas soñando nada. Porque solo la realidad puede ser percibida como un todo. O sueñas o vives tu realidad.” Mientras dormitaba, la voz insistía en darme este mensaje. Ahora dudo si realmente estuve despierto.
De la historia de Argentina me declaro una completa ignorante. Así que no sé bien de qué batalla hablas, una disculpa.
ResponderBorrarMuchos besos.
Creo que esa parte de nuestro Sur me hace acordar mucho tambien a los silencios del norte argentino!!!
ResponderBorrarEsos silencios... que casi dan miedo ...
Tanta inmensidad me provoca sensaciones raras... sentirme lejos de todo y a la vez decir que belleza disfrutar de esa tranquilidad y de esos paisajes alejados y de dificil acceso...!!!
Tu blog es un lugar maravilloso con fotos increibles!!!
Gracias por pasar por mi casita!!!
Besos llenos de luz, te sigo, aunque no me veas en seguidores (no creo en eso)
Esas imágenes me hacen sentir chiquitita...
ResponderBorrarTe dejo un beso.
Habrá más entregas de "Bajo el Silencio" ¿verdad? por si acaso andaré al acecho, que lo sepas...
ResponderBorrarUn abrazoooo.