Dulce companía

Bajo el silencio IV

Si miramos hacia el sur, en el medio de un faldeo, sobre la ladera del cerro huiliche, aparece un Puesto de la estancia. Parece abandonado. Pero no, cualquiera sabe que para estas grandes extensiones de campo, los puestos son claves para resguardar el ganado y evitar el abigeato, tan común en estos establecimientos cercanos a las poblaciones.

9 comentarios:

  1. Sigo sosteniendo lo que te habia dicho en el post anterior... me imagino viviendo en esa casa en medio de la nada y me da cosita...
    Tan lejos de todo... pero es verdad, es cierto que se debe cuidar del ganado...
    Besos cielo!!!

    ResponderEliminar
  2. Me gusta disfrutar de la naturaleza cada vez que puedo y ese olor a hierba mmmmm me quedaría allí eternamente.....

    ResponderEliminar
  3. yo ando re- perdida ( no es novedad eso), sos del sur, o lo estás recorriendo? Mucha paz, qué lindooooo

    ResponderEliminar
  4. Soy del Sur y siempre que puedo salgo a recorrerlo...

    ResponderEliminar
  5. echo de menos unos arbolitos junto al refugio

    ResponderEliminar
  6. La vista es muy bonita, pero ver esa casita ahí en medio, me produce una sensación de soledad infinita
    Besos

    ResponderEliminar
  7. Sur del alma....

    Saludos y un abrazo enorme.

    ResponderEliminar
  8. parece ser q el sur interminable. así nos lo demuestran tus fotografías y texto. en algún punto se agotará el sur?

    abrazo!

    ResponderEliminar
  9. Este paraje parece
    un poco inhóspito.
    Pero la soledad
    deseada también
    puede ser querida.

    Un fuerte abrazo

    ResponderEliminar